(BUENOS AIRES).- Barcelona tiene hoy un margen de entre tres y cuatro millones de euros para incorporar jugadores, una cifra que complica su intento de contratar a Julián Álvarez en el próximo mercado. El club catalán necesita generar ingresos antes de enero si quiere avanzar por el delantero del Atlético de Madrid. La situación económica se convirtió así en uno de los principales obstáculos para una operación que el futbolista argentino todavía tendría entre sus preferencias.
Ferran Olivé, vicepresidente económico de Barcelona, reconoció que la institución deberá realizar ventas para poder sumar futbolistas durante el mercado de invierno europeo. El dirigente vinculó esa necesidad con el escaso margen disponible para nuevas incorporaciones. Sin una mejora en sus ingresos, el club no tendría capacidad para afrontar una negociación de la dimensión que exigiría el pase de Álvarez.
La Regla 1:1 de LaLiga permite que Barcelona opere en el mercado, pero no elimina sus limitaciones financieras. El mecanismo establece, en términos generales, que el club debe generar ingresos mediante ventas para obtener un margen equivalente y reforzar el plantel. Para pensar seriamente en la llegada del delantero en enero, Barcelona debería recaudar entre 100 y 150 millones de euros.
Una operación de ese tamaño durante la mitad de la temporada exigiría desprenderse de futbolistas importantes y cerrar acuerdos que liberen espacio económico. El plazo también reduciría las alternativas del club, porque debería concretar varias salidas en pocos meses. Incluso si lograra reunir ese dinero, la operación no quedaría asegurada: el Atlético de Madrid mantiene una postura firme sobre el futuro del argentino.
Miguel Ángel Gil Marín afirmó en julio que el club no había aceptado los 100 millones de euros ofrecidos por Barcelona y que tampoco aceptaría 150 o 200 millones por Julián Álvarez. Esa posición marcó una diferencia significativa entre la capacidad de pago del conjunto catalán y las condiciones que pretende el equipo madrileño. El Atlético no mostró intención de facilitar la salida del delantero.
El Atlético de Madrid también había establecido por escrito que, si Álvarez quería salir durante el mercado de 2026, debía llegar una oferta de 150 millones de euros antes del 20 de junio. Barcelona presentó después una propuesta cercana a los 100 millones, pero ese ofrecimiento no modificó la postura del club madrileño. La condición fijada dejó en evidencia que la negociación requeriría una cifra superior a la que el conjunto catalán había puesto sobre la mesa.
Julián Álvarez había manifestado públicamente su deseo de abandonar el Atlético y su preferencia por Barcelona, pero no encontró una solución durante el último mercado. El club de Madrid también habría rechazado propuestas de otros equipos interesados en el delantero. El argentino finalmente continuó en la capital española y el mercado de enero aparece como una posibilidad difícil de concretar: Barcelona deberá vender por una suma extraordinaria y, además, necesitará que el Atlético acepte negociar.
