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Jugó en River y Boca, fue campeón, y terminó preso: la historia de Carlos Salinas

 

El exvolante, campeón con ambos clubes, murió a los 70 años tras una carrera marcada por los goles, las polémicas y una dura caída personal.

 
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(BUENOS AIRES).- “Nunca tomé nada, ni siquiera una aspirina.” Carlos Salinas negó con esa frase la acusación vinculada al narcotráfico por la que fue detenido y enviado a la cárcel de Devoto en 1987. Carlos Horacio Salinas murió el 1 de septiembre de 2026, a los 70 años.

Carlos Salinas tuvo un recorrido de doce años en el fútbol que incluyó River, Boca, la Selección Argentina, Argentinos Juniors, Independiente y el fútbol colombiano. Se desempeñaba como volante ofensivo, habilidoso y temperamental, y fue protagonista de hechos destacados en varios clubes.

En River debutó en 1974 y, al año siguiente, integró el plantel que cortó una sequía de 18 años sin títulos. En ese mismo período, César Luis Menotti lo llevó a los Juegos Panamericanos de 1975 con la Selección Argentina.

El paso de River a Chacarita precedió su llegada a Boca. Dos temporadas después de dejar el club de Núñez, Juan Carlos Lorenzo pidió su incorporación para 1978, y Salinas vistió la camiseta xeneize hasta 1980.

Con Boca convirtió 13 goles oficiales. Entre sus tantos más recordados están los que marcó contra Borussia Mönchengladbach en la Copa Intercontinental, ante River por la Copa Libertadores y en la final de ese certamen frente a Deportivo Cali.

El temperamento de Salinas también marcó su carrera. Protagonizó peleas, agredió a árbitros y recibió 26 fechas de suspensión, la sanción más larga en la historia del fútbol argentino, después de tomar del cuello al referí Abel Gnecco durante un partido con Huracán.

Las indisciplinas también afectaron su continuidad en la Selección. Menotti lo había llevado a los Juegos Panamericanos, pero esos episodios terminaron alejándolo del seleccionado.

Argentinos Juniors fue su siguiente destino después de Boca. Allí protagonizó el penal que condenó a San Lorenzo a su primer descenso. Poco después pasó a Independiente, donde compartió equipo con Ricardo Bochini, antes de continuar su carrera en Colombia.

El paso por Colombia estuvo acompañado por el dinero que comenzaba a rodear al fútbol de ese país. Salinas aseguró que regresó con una fortuna y relató que llegó a tener “dos millones de dólares en el bolsillo”. También dijo que había comprado siete departamentos y dos BMW, aunque ese dinero desapareció con rapidez.

La detención y el final de la carrera

El retiro de Salinas llegó a los 31 años. En 1987 fue detenido y enviado a la cárcel de Devoto por una acusación vinculada al narcotráfico, algo que siempre negó y sobre lo que ofreció distintas versiones con el paso del tiempo.

Después de recuperar la libertad, Salinas declaró: “Nunca tomé nada, ni siquiera una aspirina. Pero me empezaron a llamar falopero y quedó”. La frase reflejó su rechazo a la acusación y al apodo que, según contó, comenzó a recibir a partir de ese episodio.

La vida en Devoto tuvo una rutina ligada al fútbol. Durante su estadía en prisión, Salinas trabajó en la cocina y organizaba partidos entre los reos.

En 1988, según publicaciones de la época, habría intentado arrojarse desde el piso 11 de un edificio. Sus familiares consiguieron impedirlo, de acuerdo con esa reconstrucción del episodio.

La etapa posterior quedó atravesada por la pérdida de dinero, las adicciones y una vida personal turbulenta. Los departamentos, los autos y los millones que había mencionado como parte de su etapa en Colombia quedaron atrás.

Buenos Aires fue el lugar al que regresó durante sus últimos años. Salinas logró cierta estabilidad económica gracias a una ayuda de la Mutual de Boca y al alquiler de una propiedad.

Carlos Horacio Salinas falleció el 1 de septiembre de 2026, a los 70 años, después de una carrera que incluyó River, Boca, la Selección Argentina, Argentinos Juniors, Independiente y el fútbol colombiano.