(BUENOS AIRES).- «Tenemos que tener cuidado, pero sabemos, como siempre digo, cada tres o cuatro días se va a caer algún soldado y espero que el reemplazo esté a la misma altura», dijo Rodolfo Arruabarrena. Boca venció 1-0 a San Pablo en La Bombonera, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, pero el triunfo no despejó la preocupación por las bajas. El equipo atraviesa una seguidilla exigente con futbolistas que llegan con molestias, enfermedades o situaciones personales difíciles.
Rodolfo Arruabarrena sabe que los problemas físicos van a seguir apareciendo durante una seguidilla de partidos que no da margen. Boca continúa en carrera en el Torneo Clausura, la tabla anual, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, por lo que el cuerpo técnico debe administrar un plantel exigido sin resignar ninguna competencia.
Leandro Paredes llegó al partido contra San Pablo después de haber sufrido una sobrecarga seis días antes, durante el encuentro frente a Vélez. El mediocampista no fue el único que jugó al límite: el viaje a Córdoba y Mendoza dejó a Paredes, Miguel Merentiel y Santiago Ascacibar con un cuadro gripal, por lo que los tres participaron del partido tocados. “Quieren estar y eso me pone bien, me pone bien porque quieren estar, están con ganas”, explicó Arruabarrena.
Carlos Palacios también estuvo condicionado, aunque permaneció en el banco de suplentes por una inflamación en una muela. La situación de Álvaro Montero fue diferente: durante las horas previas al partido se enteró de la muerte de su abuela y, pese al golpe personal, decidió estar presente. “Es un golpe duro para él, pero quiso estar presente. Ahí la unión tiene mucho que ver”, señaló el entrenador.
El cuerpo técnico espera contar con todos esos jugadores para la revancha en el Morumbí. A ese grupo se suma Milton Delgado, cuya presencia dependerá de la evolución de una lesión muscular. La posibilidad que aparece es cuidar a los futbolistas tocados en algún compromiso del torneo para que lleguen en mejores condiciones al partido de vuelta contra San Pablo.
La revancha en el Morumbí será el próximo compromiso para evaluar la recuperación de los jugadores que llegaron con dificultades a la ida. Arruabarrena también espera que Milton Delgado pueda evolucionar de su lesión muscular y quedar disponible para ese encuentro.
El recambio que preocupa
Arruabarrena realizó solo dos cambios frente a San Pablo, pese al desgaste y a la cantidad de jugadores que tenía condicionados. Sebastián Villa y Enner Valencia ingresaron por Miguel Merentiel y Alan Velasco, en una muestra de que las alternativas disponibles fueron limitadas. El plantel de Boca va quedando corto y el entrenador es consciente de esa situación.
El recambio es la otra preocupación que deja la victoria en La Bombonera. La seguidilla obliga a reemplazar con frecuencia a los futbolistas que acumulan molestias, enfermedades o lesiones, pero Arruabarrena espera que esos relevos puedan sostener el nivel del equipo. La revancha en el Morumbí será el próximo punto de evaluación para los jugadores tocados y para Milton Delgado, si logra recuperarse.
