(BUENOS AIRES).- Boca sigue la recuperación de Tomás Aranda con un objetivo definido: que el enganche de 19 años llegue a la pretemporada 2027 junto al plantel. El 20 de septiembre, el juvenil inició una nueva etapa después de la operación por la fractura del peroné de la pierna derecha y comenzó con trabajos livianos en el gimnasio. La evolución marcará si puede cumplir ese objetivo.
Jorge Batista difundió en sus redes sociales un video con las primeras imágenes de esta fase de rehabilitación. “Comenzamos”, escribió el médico al mostrar a Aranda durante los ejercicios. El futbolista levanta levemente el pie derecho sobre distintos conos, camina con normalidad y luego trabaja en una bicicleta estática dentro del gimnasio. También se lo ve sonriente durante los movimientos iniciales, que todavía no llegaron a las tareas específicas del fútbol profesional. La difusión de las imágenes generó alegría entre los hinchas de Boca, que consideran al juvenil una de las promesas más destacadas de la institución.
Los plazos de la recuperación de Tomás Aranda
La lesión se produjo el miércoles 26 de agosto, durante un entrenamiento en el predio de Ezeiza. Aranda participaba de un rondo, hizo un cambio de dirección y el botín derecho le quedó clavado en el césped. Los estudios confirmaron una fractura de peroné en la zona de unión con la tibia de la pierna derecha.
Jorge Batista operó al juvenil el 27 de agosto, un día después de la lesión. El cuerpo médico estimó una rehabilitación de alrededor de tres meses, aunque el plazo puede extenderse entre 30 y 60 días más según la evolución del paciente. Si se cumple la primera proyección, Aranda estaría en condiciones de volver alrededor de fines de noviembre; si el proceso se demora, el regreso se trasladaría hacia el verano.
Rodolfo Arruabarrena sabe que Aranda será baja por cuatro meses, por lo que Boca lo pierde para lo que resta de la temporada. Esa previsión convive con el objetivo de que el mediocampista llegue en condiciones al inicio de la pretemporada 2027. El cuerpo técnico seguirá el proceso sin acelerar los tiempos de recuperación.
Tomás Aranda había irrumpido en Primera en enero de 2026 de la mano de Claudio Úbeda, sin haber hecho pretemporada. Después fue ratificado por Arruabarrena, quien le confió la camiseta número 10 y la responsabilidad de ser el generador del equipo. La lesión interrumpió su crecimiento en el plantel profesional justo cuando había ganado espacio dentro de la estructura de Boca.
Exequiel Zeballos dejó Boca en el mercado de pases de 2026 para convertirse en refuerzo del Monza de Italia. Antes de irse, visitó a Aranda en la clínica y contó: “Le mando un beso a Tomi. Lo fui a ver a la clínica, nadie sabe nada porque no quiero aparecer en ningún lado”. El delantero también le dejó un consejo: “Le dije que tiene que trabajar, tiene lo más difícil que es el don, lo tienen muy pocos. Quiero desearle una pronta recuperación”. La pretemporada 2027 aparece como el próximo objetivo para que Aranda se sume al plantel y encamine su vuelta oficial a la competencia.
