(BUENOS AIRES).- “Me responsabilizo por la situación”, dijo Dorival Júnior después de que San Pablo perdiera 2-0 ante Palmeiras con una formación alternativa y preservara a buena parte de sus titulares. Boca había vencido 1-0 al equipo brasileño en la Bombonera por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, y esa ventaja quedó en el centro de la decisión del entrenador.
Dorival Júnior entendió que el desgaste del partido de ida podía tener consecuencias en la revancha. San Pablo había jugado un encuentro de enorme intensidad en Buenos Aires y, apenas unos días después, debía afrontar un clásico contra Palmeiras por el Brasileirao. El técnico priorizó la recuperación de sus futbolistas y administró las cargas para llegar al duelo internacional con la mayor cantidad posible de jugadores importantes disponibles. La apuesta implicaba resignar terreno en el torneo local, pero estaba vinculada con la necesidad de remontar la serie ante Boca.
La determinación generó críticas en Brasil, aunque Dorival Júnior asumió la responsabilidad y defendió la estrategia. El entrenador aseguró que tenía la obligación de intentar presentar el mejor equipo posible contra Boca y remarcó que la decisión había sido tomada junto con su cuerpo de trabajo. También recordó que el Xeneize había podido descansar a varios de sus titulares en el campeonato argentino antes de la revancha, una diferencia que consideró al planificar la rotación.
La revancha en el Morumbí
Boca llegará al Morumbí con la ventaja de la ida y tendrá una situación favorable para cerrar la serie. Un empate le alcanzará para clasificarse a las semifinales, mientras que San Pablo estará obligado a ganar por al menos un gol para llevar la definición a los penales. Una victoria por dos o más tantos le dará al conjunto paulista el pase directo, por lo que el equipo brasileño no tendrá margen para especular.
Palmeiras convirtió la elección de Dorival en un riesgo inmediato: se impuso 2-0 con goles de Murilo y Vitor Roque, y San Pablo sufrió además la expulsión de Luis Osorio durante el primer tiempo. El resultado profundizó los cuestionamientos por haber presentado una formación alternativa en un clásico. Dorival, sin embargo, mantuvo que la prioridad estaba puesta en la Copa Sudamericana y que la posibilidad de alcanzar las semifinales justificaba lo asumido en el Brasileirao.
Calleri no podrá estar en la revancha porque recibió una tarjeta amarilla en la Bombonera y quedó suspendido. San Pablo perderá así a una de sus principales referencias ofensivas en el partido que debe ganar para seguir en carrera. Luciano, en cambio, había encendido alarmas al salir con molestias ante Boca, pero luego se informó que no presenta una lesión que le impida jugar.
El público local acompañará a San Pablo en el Morumbí, donde el equipo brasileño tendrá que demostrar si la reserva de titulares cumplió el objetivo con el que fue decidida. Boca buscará sostener la ventaja de la ida y avanzar a las semifinales, mientras Dorival necesitará que sus futbolistas disponibles respondan después del descanso administrado ante Palmeiras. La revancha definirá si el riesgo asumido en el Brasileirao le permitió llegar en mejores condiciones o terminó complicando su temporada.
