(BUENOS AIRES).- “Así no la pueden andar vendiendo, porque después dicen que Riquelme las vende”, manifestó Juan Román Riquelme. Boca modificó el sistema de acceso de los socios a La Bombonera: eliminó el filtro que exigía un porcentaje mínimo de asistencia y estableció un sistema de reserva. El cambio quedó ligado a la intención de que las ubicaciones no utilizadas puedan ser aprovechadas por otros socios y no sean revendidas.
Riquelme explicó que la modificación apunta especialmente a los abonados que acumulan varias ubicaciones. “Tratamos de ser lo más claros posibles”, dijo el presidente de Boca al referirse a quienes tienen cinco, seis o incluso diez abonos desde hace años. Esos titulares deberán informar quiénes usarán cada lugar, de modo que las localidades que no ocupen puedan quedar disponibles para otros socios. El planteo busca ordenar el uso de los abonos sin impedir que el titular confirme su presencia.
El nuevo sistema ofrece tres caminos para cada abonado. El titular puede confirmar su asistencia, ceder la ubicación mediante el Abono Solidario o armar un grupo de hasta seis socios autorizados para utilizarla. La reserva funciona como parte de las nuevas condiciones de ingreso, después de que el club quitara el requisito de alcanzar un porcentaje mínimo de asistencia para determinados partidos como local. La mecánica también permite liberar un lugar cuando el abonado sabe que no podrá concurrir.
El reclamo por las localidades vacías
La demanda de entradas de los socios supera ampliamente la capacidad de La Bombonera. Boca tiene una demanda histórica por sus localidades y los abonos de platea son muy buscados, por lo que cada butaca vacía significa que otro hincha no puede aprovecharla. El club presentó el cambio como una forma de mejorar el uso de esos lugares frente a la cantidad de personas que quieren asistir a los partidos.
Las acusaciones sobre la entrega y utilización de localidades también quedaron incorporadas a la explicación de Riquelme. El presidente negó las versiones que lo vinculan con una supuesta comercialización irregular de entradas y sostuvo que el mecanismo busca impedir que los abonos sean utilizados con ese fin. En los últimos días, además, recordó que un fiscal había señalado que no tenía relación con esas maniobras. El debate quedó concentrado en el modo en que se asignan y usan las ubicaciones.
La temporada 2026 también forma parte del contexto económico de los abonos. Boca publicó los valores de renovación de las plateas, un dato que muestra el peso que esas ubicaciones tienen dentro de la estructura institucional. Las alternativas previstas para el titular siguen siendo asistir, ceder el lugar mediante el Abono Solidario o autorizar a integrantes de su grupo. El foco de la dirigencia está puesto en que las localidades no permanezcan vacías.
El objetivo declarado por Riquelme es que un socio con varias ubicaciones informe quiénes las van a usar y permita que otros accedan si finalmente no concurre. La medida combina la reserva, la cesión del lugar y la autorización previa de hasta seis personas, dentro de los límites establecidos por el club. El esquema ya comenzó a aplicarse y apunta a reducir la posibilidad de reventa. Boca busca aprovechar la capacidad disponible de La Bombonera y ampliar las oportunidades de ingreso para sus socios.
