(BUENOS AIRES).- Boca regresó a la Argentina sin conocer todavía el estadio en el que Vasco recibirá al Xeneize por la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana. Juan Román Riquelme viajó a Paraguay para participar de una reunión de la Conmebol, pero el encuentro no permitió confirmar la sede del partido del martes 20 de octubre en Brasil.
La reunión trató aspectos operativos, organizativos y de coordinación de las semifinales de la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores. Tampoco avanzó la posibilidad de trasladar la localía a otra ciudad si el club brasileño no consigue resolver la situación en Río de Janeiro.
La delegación xeneize estuvo integrada por Juan Román Riquelme y el secretario Ricardo Rosica. Ambos participaron de las conversaciones realizadas este jueves en la sede de la Conmebol y ya emprendieron el regreso al país.
La ida de la semifinal tiene como fecha prevista el martes 13 de octubre en la Bombonera, mientras que la revancha se disputará el martes 20 en Brasil. El problema para Vasco aparece en la exigencia reglamentaria de la Conmebol: desde las semifinales, los partidos deben jugarse en estadios con una capacidad mínima de 30.000 espectadores.
São Januário, la cancha de Vasco, no alcanza ese aforo. Por ese motivo, el Maracaná surgió inicialmente como el escenario elegido para recibir a Boca, aunque la alternativa quedó condicionada por varios factores. El estadio es administrado por el consorcio Fla-Flu.
Vasco arrastra además un conflicto por el uso del Maracaná. El club intentó llevar allí su partido contra Vitória por la Copa de Brasil, pero recibió una negativa debido al estado del campo de juego y recurrió a la Justicia sin éxito. Flamengo y Fluminense también continúan en la Copa Libertadores y podrían necesitar el estadio durante las mismas semanas de la semifinal.
El estado del césped del Maracaná suma otra dificultad, ya que recibió críticas de jugadores de Flamengo, entre ellos el ex arquero de Boca Agustín Rossi. Para este domingo, además, está previsto un partido de la NFL entre Baltimore Ravens y Dallas Cowboys, uno de los nueve encuentros internacionales programados en el exterior para esta temporada. El Nilton Santos de Botafogo aparece como la principal alternativa porque cumple con la capacidad exigida, pero Vasco no quiere utilizarlo por su césped sintético. El club brasileño mantiene su preferencia por el Maracaná y dejó esa postura planteada en la reunión de la Conmebol; si esa opción no prospera, también evalúa mudar la localía a otra ciudad, aunque esa posibilidad tampoco avanzó este jueves.
