(BUENOS AIRES).- “Hay interés en restablecer las relaciones bilaterales, pero también la comprensión de que el proceso electoral brasileño debe fluir, porque en este momento cualquier movimiento podría volver a generar alguna rispidez”, dijo Esteban Paulón, al resumir la posición que le transmitieron los funcionarios de Brasil. La delegación opositora argentina cerró el miércoles 2 de septiembre una agenda en Brasilia con funcionarios del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y senadores, en un intento de encauzar la crisis bilateral con Javier Milei.
La comitiva estuvo integrada por nueve legisladores argentinos de siete bloques parlamentarios y viajó a Brasilia entre el 1 y el 2 de septiembre. La agenda incluyó reuniones en el Palacio del Planalto, Itamaraty y el Senado brasileño. Esteban Paulón contó que, además de la planificación inicial, la delegación fue recibida por el canciller Mauro Vieira y por Celso Amorim, principal asesor internacional de Lula da Silva.
Mauro Vieira recibió a la comitiva en el Palacio del Planalto y alentó la continuidad del diálogo parlamentario. Paulón relató: “Vieira nos transmitió que para ellos la mejor estrategia en este momento es mantener silencio y no complicar las cosas en el mes más intenso de la campaña. Y nos alentó a que sigamos adelante con el trabajo de la diplomacia parlamentaria. En ese sentido, acordamos que después de las elecciones recibiríamos a una delegación de legisladores de Brasil en Buenos Aires, con una agenda sobre tres o cuatro temas: democracia, inteligencia artificial, el monitoreo de los acuerdos nucleares y otros temas más para trabajar en conjunto en el largo plazo”.
Energía nuclear y democracia, los ejes de la agenda
Los funcionarios brasileños habrían planteado inquietudes sobre la cooperación nuclear y la situación democrática. Paulón expresó: “Nos manifestaron su preocupación por algunos temas puntuales, como el tema de los acuerdos de desarrollo de energía nuclear para uso pacífico que tienen Argentina y Brasil”.
“Ellos lo ven como un tema muy importante en relación a la soberanía, y observan que la Argentina está desmantelando y delegando en empresas extranjeras (especialmente de EEUU) algunas de las cuestiones. Les hace un poco de ruido. También hay alguna preocupación por el tema democrático, por lo que fue el 8 de enero de 2023, cuando ganó Lula y se produjeron las tomas del Planalto como parte de un intento de golpe de Estado”, agregó luego.
Esteban Paulón sostuvo: “El nivel de vinculación entre los dos países es muy profundo. En las bases, en el territorio, hay un nivel de vínculo económico y social que no se interrumpe. Sí hay algunas cuestiones. Por ejemplo, en la delegación viajó el diputado Oscar Herrera Ahuad, de Misiones. Él planteó en las reuniones que hay un proyecto de Brasil para hacer dos puentes que unen localidades de Argentina y Brasil, financiados ciento por ciento por Brasil”. El proyecto necesita autorización de la Cancillería argentina para que ingresen ingenieros brasileños y realicen los estudios previos.
¿Qué pasó con la relación entre Argentina y Brasil?
La crisis bilateral se desató el 25 de julio de 2026, cuando Javier Milei participó en San Pablo del lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro y calificó a Lula de “ladrón”, “corrupto” y “presidiario”. Al día siguiente, Brasilia llamó a consultas al embajador argentino Julio Bitelli. La Cámara de Diputados aprobó después, por 128 votos contra 108, un texto que repudia los agravios, insta a conformar la Comisión Bicameral Argentino-Brasileña y cita al canciller Pablo Quirno.
El próximo paso quedó previsto para después de octubre. Una delegación brasileña pluripartidaria viajará a Buenos Aires y, según la estimación de Esteban Paulón, la visita podría concretarse en noviembre para retomar la agenda parlamentaria sobre democracia, inteligencia artificial y acuerdos nucleares.
