El ex viceministro de Economía Gabriel Rubinstein analizó el Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno de Javier Milei y planteó reparos sobre las metas fiscales. Si bien consideró que el proyecto resulta “más realista” que el de 2026, cuestionó la reducción prevista para el superávit primario.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Rubinstein sostuvo que las proyecciones de inflación, crecimiento y tipo de cambio parten de un escenario favorable. En particular, advirtió que las estimaciones podrían modificarse si se produce una “turbulencia cambiaria” durante el próximo año.
Las dudas sobre la meta fiscal
El economista también puso el foco en las previsiones de recaudación incluidas en el proyecto. Según explicó, observa “cierto optimismo recaudatorio”, relacionado con las expectativas sobre la actividad económica y una posible reversión de los niveles de informalidad.
A su vez, Rubinstein cuestionó la evolución del superávit fiscal primario proyectado por el Gobierno. Señaló que la meta pasa del 1,6% al 1,3% del Producto Bruto Interno y consideró que existe una dificultad creciente para aumentar los ingresos y continuar reduciendo el gasto.
“Hay que ver si se logra el 1,3%. Argentina tendría que tener cada vez más superávit, no cada vez menos, porque la cuenta de intereses cada vez va a ser más alta”, sostuvo el ex funcionario.
Súper brevemente, las siguientes serían medidas económicas centrales que el nuevo gobierno en 2027 (@JMilei u otro), sería recomendable, que (para mí) tomara:
— Gabriel Rubinstein (@GabyRubinstein) September 16, 2026
1. Subir el techo del dólar un 50% (p.ej. de $2,330 a $ 3,500), para propiciar una suba del tipo de cambio real…
Los cuestionamientos al gasto
Por otra parte, Rubinstein señaló como uno de los aspectos negativos del Presupuesto 2027 los recortes previstos en determinadas áreas. Entre ellos, mencionó los recursos destinados a Discapacidad y los vinculados con la Ley de Financiamiento Universitario.
El ex viceministro explicó que existen varios factores que podrían dificultar el cumplimiento de la meta fiscal. Entre ellos, mencionó la reducción de algunos impuestos, las dificultades para aumentar la recaudación, la informalidad y el comportamiento de la actividad económica.
En ese sentido, remarcó que los sectores que generan mayor cantidad de empleo atraviesan una situación que también puede impactar sobre los ingresos del Estado. Además, señaló que continuar reduciendo el gasto representa otro desafío para las cuentas públicas.
Por último, Rubinstein sostuvo que el proyecto tiene supuestos macroeconómicos más realistas que los utilizados para 2026, aunque condicionó esa evaluación a que no aparezcan sobresaltos en el mercado cambiario. Su principal advertencia quedó centrada en la necesidad de sostener un mayor superávit fiscal ante el peso creciente de los intereses.
Los que van bien siguen bien. Los que van mal siguen mal. Aunque haya aumentado la obsolencia, el bajo UCI complica la reactivación de la economía. Es un problema macro que seria conveniente atender. https://t.co/LAsRRkyv8W
— Gabriel Rubinstein (@GabyRubinstein) September 16, 2026
