DEPORTES

Infantino podría dejar de ser presidente de la FIFA y hay impacto: «Hay impacto»

 

La decisión unánime se produce tras el rechazo a un proyecto comercial y suma presión sobre el dirigente suizo antes de la elección de marzo.

 
Mundial 2026
Mundial 2026

(BUENOS AIRES).- “Aunque inicialmente se había brindado apoyo al presidente de la FIFA, que entonces era el único candidato a su propia sucesión, ya no se cumplen las condiciones para ese apoyo”, indicó la Federación Francesa de Fútbol (FFF). Gianni Infantino perdió el respaldo de la federación francesa para buscar otro mandato al frente de la FIFA, en un cambio de postura que impacta en la elección prevista para el 18 de marzo. El Comité Ejecutivo tomó la decisión por unanimidad el jueves 10 de septiembre.

La FFF había respaldado a Infantino el 29 de junio, cuando el dirigente suizo era el único candidato a su propia sucesión. La entidad explicó que después ocurrieron hechos vinculados directamente con la gobernanza del organismo. “Una serie de acontecimientos que involucran directamente la gobernanza de la FIFA y a su presidente, y que entran en conflicto directo con los principios fundamentales de la buena gobernanza y los valores del fútbol, ocurrieron después de que la FFF expresara su apoyo el 29 de junio”, sostuvo la federación.

El proyecto que quebró la confianza

El plan de vender participaciones del Mundial a fondos de capital privado por 4.200 millones de dólares fue el detonante del quiebre. La propuesta generó una fuerte reacción en contra y la FIFA decidió retirarla el 1 de agosto, pocos días después de que se hiciera pública. Para la dirigencia francesa, esa marcha atrás no alcanzó para cerrar el conflicto sobre la conducción del fútbol mundial.

El proyecto comercial, conocido como FIFA Forward Enterprise, buscaba ceder participaciones del Mundial a fondos privados controlados por personas cercanas al presidente estadounidense Donald Trump. Philippe Diallo, presidente de la FFF, se opuso a la iniciativa y explicó: “Con mis colegas del comité ejecutivo, consideramos que, de alguna manera, la confianza en el presidente de la FIFA se ha roto, y la forma en que concebimos la gestión del fútbol mundial ya no se corresponde con la nuestra”. Diallo también cuestionó el reparto de los premios económicos en los últimos torneos y la “manera poco colegial de gobernar”.

La FFF consideró que el episodio expuso problemas de transparencia y gobernanza que no se resolvían con el retiro de la propuesta. La federación pidió una reforma de gran alcance y anunció consultas con figuras francesas e internacionales para “fomentar una reflexión colectiva y elaborar propuestas para una transformación profunda de la gobernanza de la FIFA, con miras a restablecer la confianza, reforzar la transparencia y garantizar la independencia y la conducta ejemplar del organismo rector del fútbol mundial”.

La UEFA encabezó los reclamos para que Infantino deje la presidencia, después de expresar que perdió la confianza en él y de amenazar previamente con boicotear torneos de la FIFA, incluido el Mundial. También retiraron su respaldo las federaciones de Italia, Bélgica, Suecia, Escocia, Países Bajos e Inglaterra. Países Bajos propuso además una cumbre en Ámsterdam para discutir una reforma de la FIFA. La decisión francesa se sumó a la desconfianza que ya había expresado Aleksander ?eferin, presidente de la UEFA.

Kevin Lamour, francés y número tres de la FIFA, dejó su cargo a comienzos de agosto después de manifestar sus reparos al plan de privatización. La FFF también comunicó que iniciará “la búsqueda de un programa alternativo y de un candidato” para la presidencia.

La votación para elegir al presidente de la FIFA está prevista para el 18 de marzo, durante el 77° Congreso Ordinario que se llevará a cabo en Rabat, Marruecos. La FIFA informó el domingo que Infantino planea presentarse nuevamente para buscar un último mandato, con permanencia en el cargo hasta 2031. El dirigente ocupa la presidencia desde febrero de 2016 y llegará a la elección con el respaldo francés retirado y una disputa abierta por el rumbo de la organización.