(BUENOS AIRES).- Flamengo puso sus ojos en Lautaro Blanco, uno de los titulares de Boca, de cara al próximo mercado de pases. En Boca, Juan Román Riquelme deberá evaluar una eventual venta si el club brasileño avanza con una oferta que considere conveniente. Por ahora, el interés no se tradujo en una propuesta formal y cualquier operación dependerá de los próximos movimientos del mercado.
El club brasileño incluyó a Lautaro Blanco en su nómina de posibles incorporaciones. Flamengo, semifinalista de la Copa Libertadores y uno de los protagonistas del fútbol brasileño, analiza al lateral argentino mientras todavía no confirmó una oferta ante la institución xeneize. La falta de una propuesta concreta mantiene el escenario abierto.
La situación todavía se encuentra en una etapa inicial. Flamengo tiene al defensor entre sus posibles refuerzos, pero no existe una confirmación de que haya presentado una propuesta formal por el jugador de Boca. Por eso, cualquier avance dependerá de que la institución brasileña transforme ese interés en una negociación concreta.
Lautaro Blanco se convirtió en una pieza habitual para Rodolfo Arruabarrena durante el actual ciclo del entrenador. El defensor tiene poca competencia en su posición, más allá de la presencia de Malcom Braida, por lo que una eventual salida obligaría a Boca a revisar nuevamente una zona que hoy cuenta con un jugador consolidado.
Rodolfo Arruabarrena volvió a darle protagonismo a Blanco y lo considera una alternativa importante para el armado del equipo. La presencia del lateral creció dentro de la estructura titular, una situación que explica la atención que genera el interés de Flamengo. Para Boca, no sería la salida de un futbolista relegado, sino la posible pérdida de un jugador con participación regular.
El contrato de Lautaro Blanco con Boca vence en diciembre de 2028. El vínculo extenso le permite al club no desprenderse del defensor si no recibe una propuesta que considere conveniente. Juan Román Riquelme tendrá que definir la postura institucional ante una eventual oferta, mientras cualquier club interesado deberá negociar directamente con Boca para intentar concretar la transferencia.
La extensión del contrato también le da margen a Boca para establecer las condiciones de una posible venta. Juan Román Riquelme deberá analizar el impacto deportivo de la salida y el beneficio económico de una operación si Flamengo presenta una propuesta que el club considere adecuada. Hasta el momento, esa instancia no comenzó porque no hay una oferta formal confirmada.
Lautaro Blanco llegó a Boca a comienzos de 2024, procedente del Elche, y rápidamente ganó protagonismo con la camiseta azul y oro. Antes de desembarcar en Argentina, el lateral había disputado 122 partidos oficiales, con dos goles y 20 asistencias en el conjunto español. Esos registros reflejaban su participación en la construcción ofensiva desde el lateral.
Sevilla, Palmeiras e Inter Miami también aparecen entre los clubes que siguen al defensor. La presencia de varios equipos interesados podría incrementar la atención sobre el futuro de Blanco durante el próximo mercado, aunque el único escenario confirmado por ahora es el de un interés sin oferta formal.
Lautaro Blanco, además, busca sostener su nivel en Boca para volver al radar del cuerpo técnico de la Selección Argentina, después de no haber sido convocado en la última lista de Lionel Scaloni. El próximo mercado de pases determinará si el interés de Flamengo se transforma en una oferta formal y si Juan Román Riquelme debe resolver el futuro del lateral.
