(BUENOS AIRES).- «Lo pidieron hace una semana y la orden la dieron recién anteayer. Le dieron tiempo suficiente para que él se entere y saque todo lo que lo comprometa de la casa», cuestionó el abogado Leonardo Sigal sobre la demora en el allanamiento ordenado en la nueva causa contra L-Gante. El cantante fue denunciado por supuestas amenazas a la familia que usurpó la casa de un familiar suyo y el letrado, que ya lo había denunciado en una causa anterior, analizó en detalle los riesgos judiciales que enfrenta.
Sigal habló en el programa Nuevo Día, de lunes a viernes a las 10 horas por Ciudad Magazine, y repasó el historial penal del músico. El abogado recordó que, por su denuncia previa, Elián estuvo tres meses detenido. Según su información, el artista tiene una condena confirmada por la Cámara y por Casación, que fue reducida a dos años y medio y vence en mayo de 2027.
La condena condicional y el riesgo de volver a prisión
El letrado explicó que Valenzuela «sigue con la condicional todavía», lo que implica reglas de conducta estrictas: no cometer nuevos delitos, no consumir estupefacientes ni alcohol y no vincularse con delincuentes.
Si el juez interpreta que L-Gante incumple alguna de esas condiciones, el cuadro se complica. «Puede, a pedido del fiscal o del particular damnificado, solicitar la detención rigurosa», detalló Sigal. En ese caso, el cantante debería cumplir el resto de la condena —hasta mayo de 2027— en prisión. Además, el abogado remarcó que, aunque el músico cumpliera la condena, sus antecedentes penales permanecen en el sistema durante diez años, de modo que ante un nuevo procesamiento la Justicia puede tenerlos en cuenta para agravar su situación.
Sobre la denuncia más reciente, Sigal precisó que se trata de una investigación penal preparatoria por amenazas coactivas. Para pedir la detención en este expediente, el fiscal debe acreditar peligro de fuga o entorpecimiento probatorio. Hasta el momento no pidieron ninguna medida cautelar contra el cantante y esperan ver cómo evoluciona la causa y qué pruebas se suman. Aun así, el letrado advirtió que si el fiscal lo cita a indagatoria y logra reforzar la hipótesis con pruebas, podría notificar a la causa anterior y solicitar la detención.
El allanamiento en el marco de la nueva causa ya se concretó, aunque sin resultados: el operativo resultó negativo y la investigación sigue su curso. La demora entre el pedido y la orden judicial generó las críticas de Sigal, quien interpretó que ese margen de tiempo jugó en contra del avance de la causa.
Los próximos pasos del expediente apuntan a la evidencia técnica y documental. El fiscal solicitará el análisis de las antenas de los celulares secuestrados —uno de ellos de L-Gante— y peritará la camioneta incautada. También revisarán los libros de guardia de la vivienda en el country Terravista para determinar si el cantante estuvo en el lugar del hecho. «Todos esos indicios van a ir cercando la participación efectiva de él», concluyó el letrado.
