(BUENOS AIRES).- Lionel Messi llegará a su último partido con la Selección Argentina ante Benín con una estadística particular: ganó los 11 partidos que disputó frente a selecciones africanas y convirtió 11 goles. El encuentro será el 6 de octubre, en el estadio Monumental, en el marco de la despedida del capitán con la Albiceleste en ese escenario.
El historial comenzó en 2007, cuando Argentina venció 4-3 a Argelia en un amistoso disputado en el Camp Nou de Barcelona. Messi fue protagonista de aquel partido y marcó dos goles, en el inicio de una marca que se mantuvo cada vez que volvió a enfrentar a un seleccionado del continente africano.
Nigeria es el rival africano al que más veces enfrentó Messi con Argentina. El delantero jugó cuatro partidos contra ese seleccionado y le convirtió tres goles, todos en Mundiales: dos en Brasil 2014 y uno en Rusia 2018. Argentina ganó los cuatro cruces, por lo que Nigeria concentra la mayor cantidad de enfrentamientos y tantos de Messi ante equipos de esa región.
Angola, Argelia, Mauritania, Zambia, Cabo Verde y Egipto completan la lista de seleccionados africanos que enfrentó con la camiseta argentina. Argentina ganó todos esos encuentros con Messi en cancha, mientras que Mauritania es el único rival de ese grupo al que el rosarino no pudo convertirle. Benín aparece ahora como el último desafío dentro de ese recorrido internacional.
El registro histórico de FIFA también contabilizó 11 goles de Messi contra selecciones africanas hasta la previa de los últimos compromisos de 2026. Ese relevamiento señaló además que Nigeria es el seleccionado africano que más veces enfrentó Argentina y que Messi es el máximo goleador histórico de la Albiceleste frente a equipos de ese continente.
La coincidencia entre ambos registros sostiene una marca poco habitual para Lionel Messi: cada partido que disputó con Argentina frente a una selección africana terminó con un triunfo del equipo. El dato combina resultados y producción individual, ya que el capitán convirtió en esos cruces la misma cantidad de goles que partidos jugados.
La relación de Messi con los seleccionados africanos empezó antes de su recorrido en la Selección Mayor. En el Mundial Sub-20 de 2005 fue protagonista de la final ante Nigeria, y tres años más tarde participó de la victoria argentina contra el mismo rival en los Juegos Olímpicos de Beijing. En ese partido asistió a Ángel Di María en el gol que significó la medalla de oro.
Lionel Scaloni reconoció que será difícil reemplazar lo que representa Messi para el seleccionado, aunque también remarcó que hay futbolistas capaces de aportar liderazgo y que el equipo ya respondió en partidos sin el rosarino. La despedida ante Benín tendrá así un doble significado: cerrará la etapa de Messi en el Monumental y podría extender su récord perfecto frente a selecciones africanas.
