(BUENOS AIRES).- Marcos Rojo activó su deseo de regresar a Estudiantes para disputar el tramo decisivo de la Copa Libertadores, pero su retorno quedó en duda porque Racing “no acepta rescindir el contrato”. La postura de Diego Milito abrió una disputa interna después de la eliminación ante Boca por la Copa Argentina y dejó el futuro del defensor en Avellaneda sin definición, pese a que el club platense quiere contar con él.
Marcos Rojo se presentó este martes, 29 de septiembre, en el Cilindro para el regreso del plantel a los entrenamientos. Allí mantuvo una conversación de menos de cinco minutos con Milito y le preguntó por qué el presidente no respondía los llamados de su representante, que buscaba avanzar con la salida. El intercambio derivó en una fuerte discusión y la respuesta del dirigente fue que Racing no pretende negociar su desvinculación. La postura del club se mantuvo sin cambios después de esa charla.
Racing atraviesa una crisis deportiva que condiciona la decisión dirigencial. El equipo quedó eliminado de la Copa Argentina tras perder 3-2 ante Boca, Juan Pablo Vojvoda dejó su cargo y Sebastián Romero y Luciano Aued asumieron de manera interina. Al club le quedan seis fechas del Clausura para mejorar su posición e intentar meterse en los playoffs, por lo que la dirigencia considera que Rojo sigue siendo una pieza importante para el plantel.
Estudiantes busca a Marcos Rojo para reforzar su defensa en las semifinales de la Libertadores contra Flamengo. La necesidad también está vinculada con las suspensiones de Leandro González Pirez y Tomás Palacios para el encuentro de ida. El club platense está dispuesto a ofrecer un resarcimiento por los meses de contrato que todavía le quedan al defensor, aunque la operación depende del visto bueno de Racing.
Marcos Rojo finalmente no participó del entrenamiento, en una jornada marcada por la disputa sobre su continuidad. Racing informó que arrastra un traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha, producto del choque con Facundo Cambeses durante el partido ante Boca. La lesión fue la explicación oficial para su ausencia en el regreso del plantel al trabajo.
El contrato de Marcos Rojo con Racing vence el 31 de diciembre de 2026 y todavía quedan unos meses de vínculo. Estudiantes necesita resolver la incorporación antes del 9 de octubre, fecha límite para realizar modificaciones en la lista de buena fe de la Copa Libertadores. Si no logra destrabar la salida, deberá avanzar con otra alternativa para cubrir las bajas que tiene en la defensa.
La disputa ya pasó del mercado de pases al ámbito interno de Racing. Rojo manifestó que quiere marcharse para jugar la Libertadores con Estudiantes, mientras Milito sostiene que el club no pretende desprenderse de él en este momento. La definición dependerá del próximo movimiento del futbolista y de la dirigencia, con el plazo continental como límite para resolver si el defensor puede cambiar de equipo.
