(BUENOS AIRES).- Agustín Marchesín termina su contrato con Boca el 31 de diciembre y, por ahora, no recibió ninguna propuesta para extender su vínculo. El arquero llega a los últimos meses de su relación con el club sin oferta de renovación, mientras la dirigencia define su continuidad.
La principal razón de esta incógnita es la grave lesión que sufrió Agustín Marchesín disputando la Copa Libertadores. La dirigencia todavía no tiene una postura clara: será quien decida si le ofrece la renovación para la próxima temporada o si lo deja en libertad de acción para que siga su carrera en otra institución. El silencio oficial mantiene al arquero en el limbo contractual.
La recuperación avanza según lo previsto. La previsión es que Marchesín tenga el alta para la pretemporada que arrancará en enero, momento en el que volvería a estar a disposición de Arruabarrena junto al resto del plantel. Es decir, podría quedar libre justo cuando está en condiciones de volver a jugar y firmar con otro club sin costo de pase.
El otro factor que complica su continuidad es deportivo. Marchesín no será la primera opción del cuerpo técnico, ya que Arruabarrena cuenta con Álvaro Montero, quien llegó en el último mercado de pases para hacerse cargo del arco. A eso se le suma la presencia de Leandro Brey como alternativa dentro del plantel, lo que deja al experimentado arquero como tercera posibilidad.
Los dos caminos posibles
Ante este panorama, una de las salidas pasa por la decisión del propio jugador, que tiene pasado en Lanús. Marchesín podría decidir no renovar su contrato y comenzar a buscar un nuevo club para llegar en condición de libre e iniciar la pretemporada junto a sus futuros compañeros, ya que para entonces tendrá el alta. Ese escenario le permitiría elegir destino sin que Boca reciba dinero por su transferencia.
La otra alternativa es que el club le ofrezca la renovación bajando las pretensiones salariales del arquero, y que este acepte tener un rol menos preponderante para competir por un puesto con Montero y Brey. En concreto, sería una extensión de contrato con nuevas condiciones económicas y un papel diferente dentro de la competencia por el arco. Queda por ver si Marchesín está dispuesto a aceptar ese lugar secundario.
Más allá de la incógnita, los números de Agustín Marchesín en Boca respaldan su paso por el club. Desde su llegada a comienzos de 2025, el arquero disputó 53 partidos oficiales, en los que recibió 40 goles y mantuvo su arco en cero en 23 oportunidades. Además, acumuló 4684 minutos en cancha, recibió tres tarjetas amarillas y nunca fue expulsado. Su futuro se terminará de definir en los próximos meses, antes de que Boca complete el armado de su plantel para la temporada que viene.
