(BUENOS AIRES).- Miguel Merentiel vuelve a la ciudad de San Pablo. La última vez que pisó ese terreno se fue con Boca clasificado a una final de la Copa Libertadores; esta vez, casi tres años después, va por el pase a una semifinal internacional de la Copa Sudamericana. El uruguayo conoce el escenario como pocos y llega justo en su mejor momento.
En la ida, en la Bombonera, Merentiel fue quien marcó el 1-0 ante San Pablo y, después de convertir, no se guardó nada: se acercó hacia el sector donde estaban los cerca de 2.000 hinchas visitantes, los miró desafiante y realizó algún gesto. El festejo quedó como un mensaje directo hacia un rival que ya conocía su nombre de sobra. Ahora le toca sufrirlo de visitante.
El antecedente más cercano en esa ciudad invita al optimismo xeneize. Fue en octubre de 2023, ante Palmeiras en el Allianz Parque, el club por el que había pasado apenas unos meses antes. Esa noche, en una corrida que todavía se recuerda, Merentiel dejó pagando a Gustavo Gómez y terminó asistiendo a Edinson Cavani para el 1-0. El partido terminaría 1-1 y Boca clasificó por penales a la final.
Un paso discreto por el Verdão
La historia de Miguel Merentiel con el fútbol brasileño empezó en 2022, cuando llegó a Palmeiras junto con José Manuel López. El Flaco era una de las grandes apuestas del club y el uruguayo competía por minutos en un ataque con mucha competencia. En total disputó apenas 11 partidos y convirtió dos goles. Abel Ferreira, en aquel entonces, señalaba que todavía tenía mucho por crecer y que debía soltarse más.
Una de sus pocas alegrías en ese paso llegó en septiembre de 2022. Después de más de un mes sin jugar, Merentiel volvió a entrar y convirtió ante Bragantino, y lo festejó con tanta bronca que terminó rompiendo un cartel de publicidad. «Es un desahogo cuando hacés un gol después de bastante tiempo», explicó entonces la Bestia, en una frase que resume lo difícil que se le hizo ganarse un lugar en el Verdão.
Con Palmeiras, Merentiel enfrentó a San Pablo una sola vez: fue el 16 de octubre de 2022, por el Brasileirao, en un 0-0 en el Allianz Parque. Ni un gol, ni una victoria, ni una noche memorable. Aquel paso por el club paulista, en definitiva, fue muy diferente al presente que disfruta hoy con la camiseta azul y oro.
El cambio de rumbo llegó por casualidad. Boca había preguntado por el Flaco López, una operación que resultaba muy difícil porque Palmeiras no quería desprenderse de él. Entonces apareció Merentiel, que estaba mucho más relegado, y en febrero de 2023 llegó a préstamo al Xeneize. Lo que parecía una alternativa terminó siendo una elección que cambió la historia reciente del club.
El presente del uruguayo en Boca es de goleador consolidado. Después del gol a San Pablo, ya son 61 tantos en 178 partidos con la camiseta azul y oro. En esta Sudamericana es, además, el máximo artillero del equipo con tres conquistas: a O’Higgins, a Recoleta y a San Pablo. Y llega encendido al cruce de vuelta: Merentiel marcó cuatro goles en sus últimos seis partidos.
Por eso su regreso a San Pablo tiene algo de círculo cerrado. Allí pasó sin lograr afirmarse con Palmeiras; allí volvió en 2023 y fue una de las figuras de la noche en la que Boca eliminó al Verdão y llegó a una final; y allí regresa ahora convertido en una de las principales cartas ofensivas del equipo, después de haberle marcado a San Pablo en la ida y de haber provocado a su gente. La delegación de Boca ya dejó el predio para volar desde Ezeiza rumbo a San Pablo, con la Bestia como bandera para sellar el pase a semifinales.
