(BUENOS AIRES).- “Llego a la casa de mi abuela, me pongo a ver la cámara, no había ningún vídeo. Fue terrible, me gasté un montón de guita”. Luli González relató así el momento en que descubrió que no había quedado registrado un video en el que entregaba regalos a chicos de Lugano. Olga quedó en el centro del repudio después de que la creadora admitiera que había preparado el contenido para seguir una tendencia y mejorar sus números.
Luli González explicó que el episodio ocurrió durante una etapa de bajo rendimiento en sus publicaciones. “En 2021 no le estaba yendo bien a mis videos. Fue una época en que se puso de moda Mr Beast”, dijo al recordar el auge de las producciones solidarias con grandes presupuestos. La creadora detalló que intentó copiar ese formato aunque no se sentía cómoda con el resultado: “Intenté hacer ese contenido como para estar a la moda y que me siga yendo bien en números. Fueron meses de estar haciendo eso y me daba cuenta que no lo estaba disfrutando”.
La Navidad que recordó no tiene un año especificado. “Una vez para navidad me fui a mi barrio, a Lugano, y compré muchísimos regalos y era tipo regalárselos a los niñitos de la calle”, contó Luli González. También aseguró: “Me acuerdo que grabé todo. Dije ‘la rompí, soy Mr. Beast, lo di todo’”.
La cámara, sin embargo, no había registrado la entrega cuando volvió a la casa de su abuela. La situación la hizo llorar y su prima comenzó a filmarla en ese momento. “Me puse re a llorar y mi prima me empezó a grabar. Le fue re bien a ese video”, dijo sobre la grabación que finalmente tuvo buena recepción.
El repudio en redes
El fragmento de la entrevista vinculada a Olga se viralizó durante los días posteriores a su publicación y generó críticas en X e Instagram. Un usuario cuestionó la motivación detrás de la acción y afirmó: “Querer hacer plata con la necesidad del otro no está para nada bueno”. Otros usuarios señalaron que su reacción ante la falta de imágenes mostraba una actitud egoísta con los chicos que habían recibido los regalos.
Las defensas también aparecieron entre quienes siguieron la discusión. Algunas cuentas consideraron que, más allá de la intención de conseguir fama o rendimiento, los chicos recibieron los obsequios y que la creadora terminó reconociendo que no disfrutaba ese tipo de videos. La reacción quedó dividida entre quienes cuestionaron la monetización de la solidaridad y quienes valoraron el resultado concreto de la entrega.
Luli González forma parte de Tapados de Laburo, el ciclo conducido por Paula Chaves en el streaming de Olga, y tiene más de un millón de suscriptores en YouTube. Después de aquella experiencia, abandonó el contenido que sentía forzado y volvió a los videos personales. La creadora resumió ese cambio: “Vuelven los vlogs Y que le vaya como le tenga que ir La volví a pasar bien haciendo videos Y le empezó a ir mejor”.

