(BUENOS AIRES).- “A mí si, me gusta Montero. Para mí es un arquero que va a marcar un espacio importante en Boca”, dijo Óscar Córdoba durante una charla con ESPN. Óscar Córdoba respaldó a Álvaro Montero y sostuvo que el arquero tendrá un lugar relevante en Boca después de su complicado arranque en el club.
La opinión de Córdoba tiene peso por su recorrido en la institución. Fue arquero de Boca Juniors entre 1997 y 2001, etapa en la que demostró jerarquía y fue clave en triunfos importantes de la época dorada del club. Por ese antecedente, Óscar Córdoba es considerado una palabra autorizada en el Mundo Boca cuando analiza a un jugador de su puesto.
Álvaro Montero fue el centro de su análisis técnico. Córdoba describió al colombiano como un arquero de dos metros y explicó qué aspecto debe mejorar: “Mide dos metros, es una muralla. Lo único que, se lo dije a él, por su estatura es un muchacho que nunca se acostumbró a trabajar la biometría”. El ex arquero también detalló el potencial físico que ve en su compatriota: “Un tipo de dos metros que levanta las manos, sube a tres metros de altura. Si le sumás un salto más de 50 centímetros, agarra la pelota a cuatro metros.”
La observación no quedó solamente en un comentario público. Córdoba contó que habló personalmente con Montero sobre ese punto y que el arquero debe incorporarlo a su trabajo: “Lo hablé con él y lo tiene que trabajar”. La recomendación se relaciona con el uso de su estatura y su capacidad de salto para resolver acciones aéreas.
El arranque de Montero en Boca también fue analizado por el ex arquero. Córdoba consideró que lo ocurrido al comienzo podía suceder y pidió que el club mantenga su respaldo: “Es normal lo que le pasó al comienzo, pero pudo haber trastabillado y no encontrado la confianza del Vasco. Otro técnico lo cambia, pero para una inversión tan grande, tienes que respaldarlo”. De esa manera, vinculó la continuidad del colombiano con la inversión realizada por la institución.
La experiencia de Córdoba en Boca también aparece en el recuerdo de la final Intercontinental de 2000 contra Real Madrid. El ex arquero relató que Carlos Bianchi les indicó volver al túnel antes de salir a la cancha y recordó el comienzo del partido: “Nosotros íbamos a salir al túnel, pero Bianchi nos dice que nos volvamos, no sabíamos por qué. Nosotros volvemos, sale Real Madrid, empieza a calentar y nosotros ahí quietos como toro en el corralón. Ellos empezaron a bajar la tempratura y nosotros salimos como unos toros y a los 10 minutos íbamos 2-0. Después, nos descuentan y nosotros cerramos persianas porque sabíamos hacerlo”.
La mirada de Córdoba sobre Boca también incluyó una reflexión sobre los referentes del plantel. “Siento que Boca se convirtió en un trampolín por la marca Boca, el que llega lo están viendo desde Europa. Los jugadores empezaron a sentir que llegan a Boca, besan la camiseta, pero se van sin ganar nada. Si no hay compromiso, va a ser difícil que te duela una derrota”, sostuvo. Para el ex arquero, la condición para alcanzar ese reconocimiento es concreta: “Para ser ídolo, tienes que ganar títulos. Sin darle un momento clave a los hinchas, es muy complicado”.
