(BUENOS AIRES).- “En este momento esa velocidad me preocupa muchísimo. Me preocupa que esa velocidad esté al ritmo de lo que cada argentino necesita, para que el año que viene sienta que el esfuerzo que hizo tuvo un sentido”, dijo Patricia Bullrich, quien volvió a cuestionar la velocidad de la recuperación económica, durante una exposición en la Universidad de San Andrés. El planteo se conoció el viernes 11 de septiembre de 2026 e incluyó un pedido para que la baja de impuestos del RIGI pueda “llegar a todos”.
La senadora nacional y jefa del bloque oficialista en la Cámara alta sostuvo que el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones genera asimetrías. En ese marco, reclamó que la reducción impositiva no quede reservada a quienes acceden al RIGI o al “Súper RIGI”. “A mi me gustaría más que podamos bajar impuestos para todos. Porque, si no, el que accede al RIGI o Súper RIGI tiene una baja de impuestos, pero hay un montón de empresas, industrias, comercios, servicios tecnológicos, que les cuesta competir porque la Argentina sigue siendo un país con un costo alto”, afirmó Bullrich.
Bullrich reconoció avances macroeconómicos del Gobierno de Javier Milei, pero remarcó que todavía falta que esos resultados se reflejen con mayor claridad en la vida cotidiana. Las definiciones se produjeron un día después de que el Presidente defendiera su programa económico en el Consejo de las Américas y descartara la necesidad de introducir cambios. Patricia Bullrich planteó así una diferencia de ritmo: no cuestionó los logros generales, pero pidió que el proceso se traduzca en mejoras perceptibles para familias, pymes y empresas.
La confianza, según Bullrich, es necesaria para que la recuperación alcance a distintos sectores. “¿Qué necesitamos? Que haya confianza para que la velocidad de estos cambios se vean en cada familia argentina, en cada Pyme, en cada empresa grande, en la economía de todos los días”, preguntó durante la exposición. Su planteo apunta a que el esfuerzo realizado se perciba el año próximo, no solo en los indicadores macroeconómicos.
La senadora mantiene sus dudas sobre la economía
Las advertencias no fueron aisladas. En agosto, durante su paso por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Patricia Bullrich había dicho: “Sabemos que algunos sectores están pasando un momento difícil”. En un encuentro con empresarios pyme, además, había reclamado “más velocidad en los resultados” para que la gestión se percibiera en la economía familiar y había valorado: “El rumbo es el correcto. Y este camino es parte de un proceso de transformación profundo”.
En la Bolsa de Comercio de Córdoba, la senadora había admitido las dificultades de los planes de estabilización. “Los planes de estabilización tienen momentos difíciles, pero hay que seguir este camino; si nos desviamos nos caemos”, dijo. En otro tuit, Bullrich insistió: “Lo que necesitamos es más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”.
Las diferencias de Bullrich con el Gobierno de Javier Milei también aparecieron en otros temas. La senadora es la dirigente oficialista que más diferencias marcó en público y en privado, incluso en reuniones de gabinete y en la mesa política. Entre esos episodios figuran el caso de Manuel Adorni, vinculado con la demora en presentar sus declaraciones juradas en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, y la controversia por el pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza de un tribunal oral en La Plata. La referencia que Bullrich planteó para medir el impacto del programa económico es 2027, cuando cada argentino debería sentir que el esfuerzo realizado tuvo sentido.
