(BUENOS AIRES).- «Hoy día de Budín de naranjas!! El más rico!!!», celebró Osvaldo Gross al compartir la receta que ya se convirtió en una de sus más pedidas. Se trata de su budín de naranjas, una versión del clásico citrus poundcake que lleva queso crema y que Gross recomienda preparar cualquier día de la semana.
El postre es ideal para la merienda o para acompañar unos mates, y tiene una historia especial: según contó el propio Osvaldo Gross, es «el preferido de mi amiga Ethel». La receta corresponde a la «torta de la libra», ese budín de origen inglés que se pesaba con una libra de cada ingrediente y que acá llega en su versión más naranjada, con la ralladura de tres frutas enteras. Si te gusta el budín húmedo y perfumado, esta es tu receta.
Ingredientes
- 260 g de manteca
- 180 g de queso crema tipo filadelfia
- 450 g de azúcar
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- Ralladura de tres naranjas
- 300 g de huevos (5 unidades)
- 1 pizca de sal fina
- 350 g de harina 0000
- 20 g de polvo para hornear
- ½ cucharita de bicarbonato de sodio
Para empezar, hay que mezclar los huevos con la sal, la ralladura y la esencia de vainilla. Un consejo de Gross: batir rápidamente, solo para desligar los huevos, sin demasiado entusiasmo. Después se coloca la manteca pomada en la batidora y se la blanquea sola durante 1 o 2 minutos. Recién ahí se incorpora el queso crema, las ralladuras y el azúcar, y se continúa el batido.
El paso que más paciencia pide es el de los huevos. Hay que incorporarlos en forma de hilo, muy lentamente, tomando 2 o 3 minutos para agregar todo. Este detalle es el que garantiza que la mezcla no se corte y que el budín quede esponjoso. Por último, se suma la harina tamizada junto con el polvo leudante y el bicarbonato, siempre en dos veces para no bajarle aire a la preparación.
La masa va en un molde enmantecado y frío, de 26 a 28 centímetros de diámetro y 8 centímetros de alto. La cocción es a 170 grados durante 50 a 60 minutos, y conviene revisarla con un palito de brochette: si sale seco, está listo.
Gross dejó un consejo de profesional para el final del horneado: «Dejar en el molde 10 minutos antes de desmoldar para que la masa se contraiga y sea más fácil el desmolde». Parece un detalle menor, pero es la diferencia entre un budín entero y uno que se quiebra al voltearlo.
Para terminar, el budín se puede glasear aún tibio con una mezcla de 100 g de azúcar impalpable y 2 cucharadas de jugo de limón, que le suma un toque de acidez que realza la naranja. Una receta simple, con ingredientes que seguro tenés en casa.
