(BUENOS AIRES).- «Usurpadoras y mentirosas«. Así se expresó Tamara Báez en redes sociales, en medio del nuevo conflicto legal que atraviesa L-Gante, quien fue imputado por amenazas coactivas agravadas y violación de domicilio. La expareja del cantante y madre de su hija Jamaica mostró su indignación por lo sucedido y dejó en claro su postura frente a la denuncia que pesa sobre el músico.
La influencer compartió un video del episodio que forma parte de la investigación y acompañó la publicación con esa frase, con la que cuestionó directamente el testimonio de la mujer que lo denunció. De esta manera, Tamara Báez se sumó al círculo de respaldo que rodea al artista en medio del proceso judicial.
La causa se originó en un fuerte conflicto vecinal por la usurpación de una vivienda perteneciente a la familia del cantante en General Rodríguez. Ese episodio terminó con una denuncia penal y la imputación del músico, que ahora debe enfrentar el avance de la investigación.
La madre del artista también salió a defenderlo. Claudia Valenzuela aseguró que los denunciantes «son gente de mal vivir y que está acostumbrada a hacer esto, usurpar casas y lugares para después venderlos». Sus palabras apuntaron a deslegitimar la acusación y a reforzar la versión de la familia sobre el origen del conflicto.
La defensa del cantante
El abogado de L-Gante, Luciano Locatelli, afirmó que su cliente «niega fundamentalmente los hechos» y remarcó que «no tiene armas, ni drogas, ni ningún tipo de arma incriminante». El representante legal del músico buscó así despegarlo de cualquier elemento que agrave su situación procesal.
Locatelli explicó además cuál será la estrategia de la defensa en las próximas etapas de la causa. Señaló que L-Gante no hará declaraciones periodísticas, salvo por escrito, y que el equipo evaluará si ofrece pruebas. Otro de los frentes de trabajo será acreditar la posesión del dominio de la vivienda en disputa, un punto central del conflicto que dio origen a la denuncia.
La postura de la familia
El respaldo a L-Gante llegó así desde dos frentos cercanos: por un lado, Tamara Báez, que desde las redes cuestionó la acusación; por otro, la madre del cantante, que salió a hablar públicamente tras la imputación. Ambas coincidieron en señalar a los denunciantes como responsables de la usurpación de la casa de General Rodríguez, el episodio que desencadenó todo el conflicto legal.
Por el momento, el artista se encuentra imputado y la investigación avanza. La causa sigue su curso mientras la familia sostiene su versión sobre la usurpación de la vivienda y la defensa prepara sus próximos pasos dentro del expediente.
