Boca venció 3-0 a Unión en La Bombonera y volvió a dar una muestra de su gran presente. El equipo de Rodolfo Arruabarrena dominó durante buena parte del encuentro, aunque durante el primer tiempo le costó transformar esa superioridad en situaciones claras de gol.
El entrenador decidió mantener una base similar a la que venía utilizando, pero realizó tres modificaciones en el complemento que terminaron cambiando el desarrollo. Enner Valencia, Carlos Palacios y Leonel Flores ingresaron para renovar el ataque y darle nuevas herramientas al equipo.
La aparición de Flores terminó siendo determinante. El juvenil marcó los dos goles restantes después del tanto inicial de Lautaro Di Lollo y volvió a ser protagonista apenas unos días despues de haber debutado con la Selección Argentina. Su ingreso fue una de las decisiones mas importantes de la noche para obtener la tan abultada victoria.

El cambio de Arruabarrena que modificó el funcionamiento
Boca había comenzado con Sebastián Villa por Leonel Flores, quien venía de disputar sus primeros minutos con la Albiceleste. El esquema tuvo a Leandro Paredes y Milton Delgado como principales encargados de iniciar las jugadas, mientras Santiago Ascacíbar y Alan Velasco se movían por detrás de Miguel Merentiel.
La idea del entrenador funcionó en cuanto al dominio territorial. El Xeneize juntó pases por el centro, recuperó rápido y consiguió llevar a Unión hacia su propio campo. Sin embargo, la circulación no encontraba la profundidad necesaria para transformar ese control en una diferencia mayor.
Después del 1-0 de Di Lollo, Arruabarrena decidió cambiar el frente ofensivo. Valencia ingresó por Merentiel, Palacios reemplazó a Velasco y Flores ocupó el lugar de Villa. Los tres aportaron características diferentes y le dieron mayor variedad al ataque. El ecuatoriano funcionó como referencia para jugar de espaldas y atraer defensores, mientras Palacios pudo participar más en la elaboración. Flores, en cambio, aportó desequilibrio, velocidad y capacidad para atacar hacia adentro.
El segundo tanto mostró justamente esa combinación. Valencia participó en la jugada, Palacios ayudó a liberar espacios y Flores apareció para recibir y definir con mucha precisión. El juvenil volvió a demostrar que atraviesa un momento especial y marcó su primer doblete con la camiseta de Boca. Para el tercero, la fórmula volvió a funcionar. Flores recibió después de una intervención de Valencia, encontró espacio y sacó otro remate colocado para sentenciar la goleada.
La actuación también reafirmó una característica que Arruabarrena viene mostrando en las últimas semanas: el banco se convirtió en una fuente de soluciones. Ya había ocurrido ante Racing, cuando los ingresos de Enner Valencia, Sebastián Villa y Carlos Palacios fueron determinantes para remontar el partido. Con el triunfo ante Unión, Boca alcanzó los 16 partidos consecutivos sin perder e igualó la mejor racha invicta de la era Juan Román Riquelme. El equipo sigue firme en los distintos frentes y el entrenador encontró otra vez respuestas cuando decidió mover las piezas.
