(BUENOS AIRES).- “Tengo energía para otro más”, dijo Leonel Flores después de marcar un doblete para Boca y volver a jugar para la Selección Argentina menos de 24 horas después. En el amistoso disputó 45 minutos y quedó cerca de convertir su primer gol con el equipo nacional.
El debut de Leonel Flores en la Selección llegó el miércoles anterior, ante Bolivia, y se limitó a 10 minutos. Antes de esa convocatoria había formado parte de la remontada de Boca frente a Racing, que le dio al equipo la clasificación a las semifinales de la Copa Argentina. El salto contrastó con su semestre previo: lo había terminado sin debutar en Primera, pese a que ya se había destacado en Reserva.
Ante Unión, Leonel Flores ingresó a los 16 minutos del segundo tiempo y marcó sus dos goles en el cierre: las anotaciones fueron el 2-0 y el 3-0 de la victoria de Boca por 3-0 en la Bombonera. El doblete llegó 48 horas después de su debut con Argentina y lo llevó de la Selección al club y de vuelta al equipo nacional en pocos días. “Sé que esto recién está empezando, pero estoy muy contento con mi presente. Vengo buscando esto hace mucho tiempo y por suerte se están dando las cosas muy bien”, dijo tras el partido.
En el amistoso ante Burkina Faso, Lionel Scaloni eligió a Flores entre los cuatro jugadores que ingresaron para el segundo tiempo; el juvenil reemplazó a Gianluca Prestianni. Buscó el uno contra uno y sacó un remate fuerte que se desvió, en una de sus aproximaciones al arco. “Le dimos medio tiempo, pero hay que cuidarlo. Son jóvenes que nos darán alegría. Los llevaremos poco a poco y cuando vemos el momento los haremos jugar”, explicó Scaloni.
El primer partido de Flores por los puntos con Boca fue el 16 de julio, ante Sarmiento por la Copa Argentina: marcó un gol en el triunfo 2-0. Rodolfo Arruabarrena lo promovió después de su rendimiento en Reserva y, en pocos partidos, le ganó la pulseada a Sebastián Villa. El entrenador apostó por un ataque con un jugador de conducción junto al delantero rápido y un nueve, en vez de dos extremos; primero cumplió ese rol Tomás Aranda y luego Alan Velasco.
Al 3 de octubre de 2026, Flores llevaba 18 partidos en el primer equipo, con cuatro goles, tres asistencias y 1.266 minutos en cancha. Había recibido tres tarjetas amarillas y no había sido expulsado. Su contrato termina a fines de 2029 y la cláusula de rescisión está fijada en 20 millones de dólares, con un aumento a 25 millones si un club busca llevárselo cuando el mercado argentino está cerrado.
Flores también se refirió al trabajo del equipo: “Hay que estar juntos, seguir trabajando desde que llegó el Vasco venimos haciendo las cosas muy bien y hay que seguir por este camino”, dijo. El entrenador le recomendó públicamente mudarse a Puerto Madero, por la conexión directa con Boca Predio, en Ezeiza. Boca volverá a jugar el viernes 9, sin un nuevo doble compromiso inmediato para el juvenil.
