(BUENOS AIRES).- “el Atlético de Madrid evalúa presentar una denuncia ante la FIFA contra el FC Barcelona por presuntas negociaciones irregulares vinculadas a Julián Álvarez”. Con esa acusación, el club rojiblanco reavivó una histórica tensión con el Barcelona y puso al delantero argentino en el centro de un caso que puede escalar hasta el máximo organismo del fútbol.
La denuncia que analiza el Atlético de Madrid sostiene que el Barcelona “habría avanzado de forma indebida en contactos con el delantero argentino”, actualmente una de las figuras más seguidas del fútbol europeo y cuyo valor de mercado no para de crecer. Desde el entorno del club español explican que los catalanes mantuvieron “conversaciones fuera de los tiempos permitidos con el entorno del jugador”, una práctica que consideran irregular según las normativas de la FIFA.
El Atlético insiste en que el caso no es un hecho aislado, sino parte de un patrón que ya elevó la tensión institucional entre ambos. Esa lectura reflota los cruces que los dos gigantes de LaLiga protagonizaron en el pasado por situaciones similares de mercado y abre la puerta a que el reclamo se formalice para que la FIFA investigue.
Del lado del Barcelona no hubo una respuesta oficial contundente. El tema ya circula en medios españoles y reinstaló el debate sobre los límites de los contactos entre clubes y representantes de jugadores en plena competencia. La posible intervención de la FIFA, sin embargo, elevaría el conflicto a una instancia mucho más seria, con eventuales consecuencias reglamentarias para los involucrados.
Mientras las dirigencias definen sus próximos pasos, Julián Álvarez continúa enfocado en su presente deportivo y no se involucró públicamente en la controversia. Su rendimiento dentro del campo y su creciente valor en el mercado internacional lo consolidan como una pieza altamente codiciada por los principales equipos de Europa, que también siguen su proyección de cara al Mundial 2026.
El delantero argentino es uno de los nombres que más expectativa genera de cara a la cita mundialista. Su presente goleador y su capacidad para jugar en distintos frentes lo convierten en un activo estratégico para cualquier proyecto deportivo, un factor que alimenta tanto el interés de los clubes como la tensión que hoy envuelve a la dirigencia del Atlético y del Barcelona. La FIFA, por ahora, no se manifestó sobre el inicio de una investigación formal.
