Paso el GP de Austria y el fin de semana dejó tela para corta. Franco Colapinto y Alpine no tuvieron un buen fin de semana y esta vez esta del lado de los pilotos que dejaron la octava fecha del campeonato mundial de Fórmula 1 con saldo negativo. Hubo ganadores y perdedores. Tal vez los mayores ganadores fueron el equipo Mercedes Benz que cerró un 1.3 con George Russell a la cabeza y un Kimi Antonelli resignándose a ser tercero con un auto potencialmente ganador. Pasan las fechas y el campeonato va tomando una forma que todavía no parece tener un dominador absoluto.
Franco Colapinto y Alpine tuvieron un fin de semana con sabor a poco. La inconsistencia del modelo A526 y el error de Franco en la clasifica fueron una combinación que terminó por darle un saldo negativo al piloto argentino. Es cierto que algunos elementos nuevos no funcionaron como se esperaba, pero Colapinto tuvo un error en la clasificación que condicionó el plan de carrera. Todo parecía estar dado para poder largar más adelante t aprovechar las oportunidades. Un problema técnico también atentó al momento de la largada. Al final Colapinto se quedó con un saldo negativo.
Mercedes Benz hizo lo que tenía que hacer. Russell sacó a relucir toda su experiencia la clasificación y aprovechó un punto dudoso del reglamento con las banderas a amarillas y así se quedó con la pole. Allí comenzó a construir su triunfo. Fue sólido, Mercedes Benz trazó una estrategia perfecta y el piloto británico no hizo más que desandar el plan que se había preparado. George Russell fue el gran ganador con la ayuda de su escudería.
Si bien Mercedes hizo todo bien y se lleva el triunfo, hay que destacar que para Kimi Antonelli esta carrera deja un sabor amargo. El italiano se aferró a la estrategia del equipo y terminó tercero detrás de Max Verstappen, muy cerca pero detrás y eso para quien pretende establecerse como la referencia es un punto negativo. El jovencito italiano luchó. pero se encontró con ciertas limitaciones que atentaron contra su deseo de alcanzar una nueva victoria y doblegar el buen trabajo de su compañero de equipo.
Para Max Verstappen esta fue una carrera con altibajos. El piloto de Red Bull corría en la casa de su escudería y el publico estaba de su lado. El sábado se estrelló en clasificación contra las vallas de contención y terminó su clasificación con polémica. Pero el domingo poco a poco se fue transformando en la principal amenaza de Mercedes Benz, tanto así que logró colarse entre los dos autos de la escudería alemana y cerrar el fin de semana con un segundo puesto que le abre nuevamente la esperanza de poder ser protagonista.
La decepción fue Ferrari. No pudo sostener un buen nivel. Charles Leclerc estuvo dubitativo y siempre con un auto que no reaccionaba a las exigencias del circuito. El monegasco fue intrascendente, sin ritmo y sin herramientas para ser agresivo. Lewis Hamilton amenazó por algún momento, pero todo quedó en simples amenazas. Lejos del nivel esperado para los autos italianos que pretenden ser una alternativa peligrosa para Mercedes Benz. Saldo final: negativo al igual que McLaren que deambulo sin sorpresas ni poder de reacción.
