DEPORTES

Bareiro, entre el quirófano y el semestre: la decisión del lunes

 

El delantero define si opera su lesión lumbar o espera aguantar el dolor: en juego está el semestre.

 
Adam Bareiro
Adam Bareiro

(BUENOS AIRES).- "El lunes será el día clave", confirmaron a Olé fuentes cercanas a Adam Bareiro. El delantero de Boca enfrenta una encrucijada que definirá su año: tratarse soportando dolor y esperar que la lesión lumbar ceda sin cirugía, o pasar por el quirófano y perderse el semestre. La última palabra se conocerá en una fecha que el propio entorno fijó como límite, mientras el paraguayo acumula meses sin pisar la cancha.

La seguidilla de infortunios de Adam Bareiro empezó el 9 de mayo, cuando sufrió un doble desgarro durante el primer tiempo ante Huracán que lo obligó a ser reemplazado. Esa lesión lo dejó afuera del desenlace del semestre con el Xeneize, del Mundial con la selección paraguaya y de la pretemporada completa. Antes ya había sido expulsado ante Cruzeiro en una decisión que generó bronca en el plantel, y aquella suspensión fue apenas el preludio de lo peor.

Cuando todo parecía encaminarse, una lesión lumbar muy similar a la que padeció Edinson Cavani en su último año en el club complicó las cosas. Adam Bareiro debió afrontar la difícil decisión de tratarla soportando dolor y esperando que un día le permita volver a jugar sin operarse, o pasar directamente por el quirófano. La segunda opción implica perderse el semestre entero, un golpe durísimo para un futbolista que había terminado de ganarse un lugar en la consideración del hincha con un gol en el Monumental y los festejos compartidos con Leandro Paredes y Miguel Merentiel.

El bloqueo y la forma física

Hace más de diez días que Adam Bareiro intentó el bloqueo como alternativa a la cirugía, pero todavía no pudo integrarse a las prácticas grupales. Su rutina se reduce a ir y volver de la kinesiología, sin contacto con la pelota. El lunes que fue señalado como plazo es la bisagra: si la evolución no es positiva, la solución quirúrgica quedará prácticamente confirmada.

Al mismo tiempo, la falta de ritmo se convierte en otra variable preocupante. Durante gran parte de la pretemporada, el delantero llegó a correr hasta 6 kilómetros en sesiones de fuerza pese a no estar a la par, pero de eso ya pasó casi un mes. La aparición de la nueva dolencia lo llevó a un reposo deportivo casi total, y aun en el mejor de los escenarios, volver a la carga física le demandará varias semanas.

La ausencia de Adam Bareiro pesa para el Vasco Arruabarrena, que no lo tiene disponible desde hace más de dos meses. Aquel debut con dos goles —uno anulado— y el festejo colgado del alambrado de la Bombonera quedaron lejos, como también la complicidad con Paredes y Merentiel. El propio Bareiro entiende que Boca saldrá al mercado en busca de un centrodelantero que pueda cubrir su lugar mientras él intenta resolver la lesión.

El domingo 26 celebró sus 30 años con la ilusión intacta de volver a vestir la camiseta azul y oro, pero ahora Adam Bareiro depende de una decisión médica que se tomará en las próximas horas. Lo que suceda el lunes marcará si todavía conserva una chance de jugar en lo que resta del año o si deberá atravesar el quirófano y empezar de cero recién en el próximo campeonato.