(BUENOS AIRES).- «Las nenas están de rehenes». La frase la lanzó Ana Rosenfeld este miércoles, horas después de que Mauro Icardi se negara a firmar documentos en una audiencia judicial en Italia y desafiara a la justicia argentina con una declaración directa: sus hijas no vuelven al país.
La audiencia se desarrolló durante la tarde del miércoles en Italia. Ahí, el futbolista sostuvo que no firmará ningún documento en jurisdicción argentina porque, según su estrategia, eso debilitaría su postura en el litigio internacional. «MIS HIJAS SE QUEDAN EN ITALIA», afirmó Icardi ante los testigos que presenciaron el encuentro.
La reacción de Wanda Nara fue inmediata. A través de sus redes sociales, la empresaria pidió intervención urgente y escribió: «Pedí ayuda a la justicia italiana, porque me citó el juez por los documentos de mi hija robados». Además, denunció que su exmarido tiene la intención de que las chicas permanezcan en Italia o regresen a Turquía.
En ese contexto de máxima tensión, Ana Rosenfeld, asesora legal de Wanda Nara, usó el calificativo más grave hasta ahora. Dijo que las hijas del exmatrimonio están «de rehenes» en medio del cruce por la tenencia. La definición de la letrada pintó de cuerpo entero la magnitud del conflicto judicial que tiene paralizada la restitución de las menores a la Argentina.
La pulseada se desató a primera hora del día, cuando una jueza de feria argentina le prohibió a Icardi la salida del país. Sin embargo, los abogados Marco Vecchio y Piro presentaron una apelación inmediata que dejó en suspenso la restricción migratoria. Con esa vía libre, Icardi participó de la audiencia italiana y redobló la apuesta: no firmar nada y mantener la causa en la justicia de ese país, que ya le dio la razón en el reclamo por la compensación económica.
Ana Rosenfeld viene siguiendo el caso de cerca desde el entorno de la conductora. Su intervención de este miércoles marcó un punto de inflexión en la estrategia comunicacional de Wanda Nara, que hasta ahora había evitado calificativos tan frontales sobre la situación de sus hijas. La abogada no dio más detalles sobre los próximos pasos legales, pero dejó en claro que la permanencia de las menores en Italia es forzada.
Mientras la pelea familiar escala, Icardi también define su futuro profesional. El delantero maneja una oferta del Como, equipo que la próxima temporada jugará la Champions League. El contrato sería por 4 millones de euros anuales, dos millones más de lo que percibía en el Galatasaray. De hecho, su plan original era viajar a Buenos Aires para el cumpleaños de su hijo y luego volver a Italia para cerrar su incorporación.
La prohibición de salida del país deberá resolverse en las próximas horas. Mientras tanto, las hijas de Wanda Nara y Mauro Icardi permanecen en Italia y la justicia deberá dirimir si prevalece la postura argentina o la estrategia del futbolista de blindarse en los tribunales europeos.
