(BUENOS AIRES).- “Nos gusta ganar, pero no de esta manera”, afirmó Rodolfo Arruabarrena tras la clasificación de Boca en la Copa Sudamericana. El entrenador no ocultó su disconformidad con el rendimiento del equipo y, en la misma conferencia, encendió la alarma al confirmar que el club busca un centrodelantero ante la lesión de Adam Bareiro.
El Vasco reveló que ya habló con Juan Román Riquelme para analizar posibles incorporaciones. “Con el Presidente analizamos algunas opciones en cuanto a ver si Adam su proceso de recuperación es más largo e ir a buscar un 9”, explicó Arruabarrena. La incertidumbre sobre los tiempos de recuperación del atacante paraguayo obliga a la dirigencia a moverse en un mercado de pases complejo.
Arruabarrena admitió que encontrar un delantero con las características pretendidas no es sencillo. “Es difícil encontrar con las características que uno quiere. El club está intentándolo”, sostuvo. Mientras Miguel Merentiel continúa como pieza importante, el cuerpo técnico considera necesario sumar otro atacante que aporte presencia en el área y soluciones en partidos cerrados. Boca pretende un futbolista que pueda llegar y rendir rápidamente, pero los valores del mercado y las condiciones de los clubes hacen que cada negociación tenga su complejidad.
Más allá del mercado, la autocrítica del DT apuntó al funcionamiento. “Debemos buscar primero tener un rendimiento acorde como fueron los primeros partidos, agarrar confianza y soltarnos”, explicó. La intención es que Boca no dependa de la jerarquía individual ni de situaciones límite para construir victorias. El entrenador valoró el pase de ronda, pero no quedó conforme con la imagen futbolística mostrada y busca que el equipo recupere el nivel exhibido en los primeros encuentros.
Arruabarrena justificó la única modificación que realizó durante el encuentro. “Hubo un solo cambio porque no lo vi necesario, tengo confianza en todos”, señaló, y recordó que previamente había dispuesto una rotación de ocho futbolistas. La apuesta del entrenador fue mantener la estructura pese al trámite sufrido.
El pedido del técnico aparece en un momento clave: la Copa Sudamericana es uno de los grandes objetivos del semestre y el plantel necesita mayor profundidad. Arruabarrena entiende que un nuevo delantero le daría más variantes para afrontar la seguidilla de partidos que se avecina. La dirigencia ya analiza diferentes nombres, aunque cada negociación arrastra sus propias dificultades por los costos y las exigencias de los clubes vendedores.
Ahora Boca tendrá el desafío de mejorar su imagen mientras el Consejo de Fútbol trabaja para sumar un 9. El mensaje del Vasco fue directo: la clasificación no alcanza si no se corrige el rumbo futbolístico.
