(BUENOS AIRES).- “Lo he hablado con los jugadores. Confío y creo tener un buen plantel”, aseguró Rodolfo Arruabarrena tras la victoria por 1 a 0 de Boca ante Athletico Paranaense en Salta, en sus primeras definiciones de este segundo ciclo al frente del equipo.
El gol de Lautaro Blanco le dio al Xeneize un cierre de pretemporada con festejo en el amistoso del norte. Apenas terminó el encuentro, Arruabarrena se plantó ante los micrófonos y puso la lupa sobre el plantel, justo en la antesala del cierre del mercado de pases.
El entrenador fue directo al reconocer que el último semestre no dejó conformidad. “No se viene de un buen semestre y hay que trabajar, hacer un buen grupo y darle para adelante”, sostuvo Arruabarrena.
Sobre lo que pretende de ahora en más, Arruabarrena trazó un objetivo concreto. “Esperamos poder comprometerlos, hacernos entender y que el equipo en el campo pueda demostrar diferentes características y que el hincha se sienta identificado”, concluyó.
La vuelta del Vasco al banco de Boca se da en un momento de reconstrucción, con la misión de torcer el rumbo después de un cierre irregular. Su prioridad inmediata es afianzar la idea de juego.
En medio de un mercado de pases que todavía mantiene abierta la carpeta de incorporaciones, Arruabarrena respaldó a los jugadores con los que ya cuenta y evitó condicionar el presente a los nombres que puedan llegar.
Boca encara ahora la última fase de la preparación y pone la mira en el inicio de la competencia oficial, donde el técnico intentará que los conceptos que repitió en Salta se traduzcan en resultados.
