(BUENOS AIRES).- "A su agente le digo que tenga cuidado, que lo rodee bien porque se le van a acercar todos", fue el consejo de Rodolfo Arruabarrena. El DT de Boca se refirió al entorno de Tomás Aranda, la nueva joya del club que ya usa la camiseta número 10.
El Vasco explicó que la decisión de darle la 10 que dejó vacante Edinson Cavani fue inmediata. "Espero tenerlo mucho tiempo", remarcó el entrenador en la conferencia posterior al triunfo ante Sarmiento.
Arruabarrena detalló los motivos para heredar ese dorsal histórico. "La 10 no lo dudamos, desde entrada Tomi no se tomó vacaciones y eso me gusta. Llegó, aterrizó y se vino al Predio. Me demuestra que tiene carácter y es un buen jugador", sostuvo.
Tomás Aranda fue titular en la victoria del Xeneize y, aunque no marcó ninguno de los dos goles, resultó clave y desequilibrante en ataque durante todo el partido.
El director técnico también analizó la madurez del jugador. "Tomi es un jugador diferente y sobre todo inteligente. Sabe que tuvo en cuatro meses situaciones poco normales para cualquier jugador y lo asumió con una entereza espectacular. Espero que siga por este camino, para nosotros es importante", expresó.
La advertencia al representante apunta a cuidar a la mayor promesa de la institución ante la exposición que ya genera Tomás Aranda. Arruabarrena busca rodearlo bien para que continúe su crecimiento sin presiones externas. El volante se ganó la confianza del cuerpo técnico con gestos concretos: ni bien terminó la temporada anterior, se presentó en el Predio sin tomarse un solo día de descanso.
Esa conducta fue lo que terminó de inclinar la balanza para que el DT le entregara la camiseta que durante años identificó a las máximas figuras del club. Arruabarrena valoró la actitud del pibe y la describió como una muestra de carácter poco frecuente en un futbolista de su edad.
La irrupción de Tomás Aranda se consolida como una de las mejores noticias del semestre para el equipo de la Ribera, que ya proyecta un futuro con la camiseta 10 como bandera del mediocampo. El próximo desafío del juvenil será sostener el rendimiento en la seguidilla de partidos que se le viene a Boca.
