(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya planifica el próximo mercado de pases con la mira puesta en la defensa y habría reactivado un viejo interés. El entrenador de Boca tiene en carpeta a un marcador central de la Liga Profesional que estuvo cerca del club a fines del año pasado: Kevin Lomónaco.
A finales de 2024, cuando Fernando Gago dirigía al Xeneize, la institución de la Ribera había puesto los ojos en el defensor de Independiente. La operación se frustró porque el Rojo compró su pase y descartó cualquier salida en ese momento. Ahora, con la temporada avanzando, el escenario cambió.
Lomónaco buscaría un cambio de aire y hasta se habría ofrecido a la dirigencia boquense como posible incorporación. Ese guiño reavivó las conversaciones internas en el predio de Ezeiza, donde Arruabarrena evalúa puestos a reforzar para la segunda mitad del año.
El blindaje del Rojo
La principal traba para cualquier negociación es el vínculo que firmó Kevin Lomónaco con Independiente. El zaguero tiene contrato hasta el 31 de diciembre de 2028 y su cláusula de rescisión ronda los 15 millones de dólares, una cifra que el club de Avellaneda fijó para proteger a uno de sus defensores con mayor proyección.
El rendimiento del central no pasó desapercibido en el exterior. En los últimos meses recibió sondeos de equipos como West Ham, Crystal Palace, Sevilla y Wolfsburgo, y propuestas concretas de Atlético Mineiro y Panathinaikos que no llegaron a buen puerto.
Pese a que en Boca habrían decidido no apuntar inicialmente a un marcador central, la insistencia de Arruabarrena mantiene a Lomónaco en la lista de prioridades. El Vasco considera que la segunda mitad del calendario exigirá variantes sólidas en el fondo y pretende cubrir ese casillero con un nombre de peso en el fútbol local.
Por lo pronto, la decisión quedó en manos del Consejo de Fútbol, que deberá evaluar si abre una negociación formal con Independiente. El mercado de pases recién da sus primeros pasos y en Brandsen 805 todavía no hay definiciones sobre el armado del plantel.
