(BUENOS AIRES).- “Teníamos que pasar. No me ha gustado la manera. El rival fue superior. Somos autocríticos sabemos que de esta manera serán pocas las victorias que podamos conseguir”, dijo Rodolfo Arruabarrena. El entrenador de Boca hizo explícito el pedido a Juan Román Riquelme en la misma conferencia en la que cargó contra el rendimiento del equipo, pese a la clasificación a octavos de final de la Copa Sudamericana.
El Xeneize cayó 1 a 0 con O’Higgins en el Estadio El Teniente pero avanzó por penales. Lejos de festejar, Arruabarrena fue lapidario: “Ya fui claro. Con el presidente estamos analizando algunas opciones en cuanto a ver si el proceso de recuperación de Adam es más largo para ir a buscar un 9. Es difícil buscar las características que uno quiere. Sé que el presidente está intentándolo”.
Rodolfo Arruabarrena enumeró las fallas colectivas con crudeza. “Fuimos imprecisos, erráticos, faltó animarnos a jugar. Si bien el rival no tuvo situaciones tan claras, nos han complicado y dominado”, explicó, y admitió que la definición desde los doce pasos los favoreció casi por casualidad.
La autocrítica también se coló en el balance de sus primeros 45 días de trabajo. “Llevamos un mes y medio, necesitamos más trabajo, necesitamos mejorar mucho”, remarcó Rodolfo Arruabarrena. Y añadió: “No estoy contento. Contentos por haber pasado pero no por la actuación. Tenemos que ser autocríticos y saber que así no podemos. Nosotros sabemos que de esta manera nos va a costar mucho”. Leandro Paredes, en sintonía, sostuvo: “Hay que levantar el nivel; no estamos conformes. No estamos conformes con la prestación que hicimos porque queríamos hacer lo que habíamos planeado, pero no pudimos hacerlo. La idea del entrenador es muy clara”.
En ese contexto de urgencia futbolística, el Vasco volvió a apuntar al mercado. Confirmó que junto a Riquelme evalúan alternativas para sumar un centrodelantero si la recuperación de Adam se estira. “Es difícil buscar las características que uno quiere. Sé que el presidente está intentándolo”, insistió, en un mensaje directo a la dirigencia.
Rodolfo Arruabarrena también habló de la necesidad de un cambio anímico puertas adentro. “Hay una cuestión anímica. Hay una cuestión de rebeldía, tenemos que salir de esa situación porque la historia del club y la camiseta nos la impone, estamos obligados”, afirmó. Y cerró esa idea con una advertencia: “Podemos estar hablando todas las conferencias pero hay que demostrarlo ahí. Tenemos que ser más competitivos, más realistas y saber que todos los partidos van a ser duros”.
Boca ya conoce su próximo obstáculo: se medirá con Recoleta de Paraguay en los octavos de final de la Copa Sudamericana. La ida se jugará en La Bombonera la semana del 12 de agosto, con día a confirmar, y la vuelta será una semana después en Asunción.
