(BUENOS AIRES).- Después de 27 días consecutivos con acción en el Mundial 2026, este miércoles habrá un respiro por primera vez desde que arrancó el torneo. El fútbol, sin embargo, no se frena: Boca enfrentará a Athletico Paranaense desde las 21 en el estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, en el último amistoso de pretemporada antes del inicio de la competencia oficial.
El plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena llegó el martes alrededor de las 19 a la capital salteña para ultimar detalles. Será la primera presentación con público del equipo del Vasco y el cierre de la puesta a punto antes de un semestre que tendrá al Xeneize compitiendo en tres frentes.
El entrenador ya tiene un once en la cabeza para medirse al conjunto brasileño. Los elegidos serían Leandro Brey; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Marco Pellegrino, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Milton Delgado, Carlos Palacios; Alan Velasco; Leonel Flores y Miguel Merentiel.
La formación combina experiencia, el único refuerzo que llegó en este mercado y varios futbolistas que buscan ganarse un lugar de cara al arranque oficial de la temporada. Arruabarrena aprovechará la prueba para seguir ajustando el funcionamiento del equipo y sacar las últimas conclusiones antes del debut competitivo.
El contexto del amistoso en Salta
El estadio Padre Ernesto Martearena recibirá a Boca justo en la primera jornada sin partidos mundialistas desde el inicio de la Copa del Mundo. Después de casi un mes con fútbol internacional todos los días, el Xeneize ocupa el hueco de la programación para mostrarse ante su gente.
La pretemporada del club de la Ribera entró en su recta final y este ensayo con público marca el último escalón antes de que la pelota empiece a rodar por los puntos. El Vasco Arruabarrena dispuso un once que mezcla jugadores de recorrido con juveniles que piden pista, entre ellos Santiago Ascacíbar en la mitad de la cancha y Alan Velasco como enlace ofensivo.
La aparición de Marco Pellegrino en la zaga central y la presencia de Leandro Brey en el arco confirman que el cuerpo técnico busca variantes en todas las líneas. Boca necesita aceitar los automatismos para un calendario exigente que lo obligará a pelear en tres competencias durante el segundo semestre.
El partido ante Athletico Paranaense también servirá para que los hinchas vean en acción al único refuerzo que sumó el Xeneize en este mercado. La dirigencia mantuvo la base del plantel y apostó por la continuidad del proyecto deportivo que encabeza Arruabarrena.
La última práctica antes del amistoso se realizó en suelo salteño con la mira puesta en ajustar la presión alta y la salida desde el fondo, dos marcas de identidad que el entrenador quiere consolidar. Con el Mundial 2026 haciendo una pausa, la atención de la jornada futbolera se concentra en el norte argentino.
