(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena pretende recuperar a Kevin Zenón en Boca y darle una nueva oportunidad, mientras San Pablo volvió a la carga para llevarse al mediocampista. El interés del conjunto brasileño y la decisión del nuevo entrenador abren una disputa por el futuro del volante surgido de Unión de Santa Fe.
San Pablo analiza la posibilidad de incorporar a Zenón mediante una negociación que podría incluir una cesión. En Boca saben que la cotización del jugador bajó después de un semestre con poca participación, pero también entienden que una salida apresurada podría significar perder a un futbolista con margen de crecimiento. El club evalúa cada propuesta con cuidado.
Arruabarrena considera que Zenón tiene características que encajan en su idea de juego. "El Vasco entiende que el mediocampista tiene talento, buena pegada y capacidad para jugar en diferentes posiciones del ataque. Por eso, antes de aprobar una venta, pretende observarlo durante la pretemporada y evaluar si puede convertirse nuevamente en una pieza importante del equipo", según pudo reconstruir este medio a partir del entorno del cuerpo técnico.
La situación genera una diferencia de opiniones dentro del club. Mientras la dirigencia ve en Zenón un activo con mercado y una posible transferencia que representaría un ingreso relevante, el cuerpo técnico apuesta por recuperar a un futbolista que en su momento fue una de las grandes apariciones del equipo.
El contrato de Zenón con Boca se extiende hasta diciembre de 2028, un plazo que le da a la institución margen para decidir sin urgencia. El desafío es encontrar el equilibrio entre ambas posturas: si el jugador vuelve a mostrar su mejor nivel, el club podría recuperar una pieza valiosa o venderlo por una cifra mayor más adelante.
El volante llegó a Boca como una de las grandes apuestas tras destacarse en Unión y rápidamente se ganó un lugar importante. Sin embargo, en el último tiempo perdió protagonismo al punto de quedar relegado en la consideración del cuerpo técnico anterior. Su situación cambió drásticamente: pasó de ser una fija en el once inicial a quedar al margen de las convocatorias en más de una ocasión durante el semestre pasado. La llegada de Arruabarrena cambió el panorama para el ex Unión.
La pretemporada, la gran prueba
El nuevo entrenador ya tomó nota del potencial de Zenón y quiere darle una oportunidad concreta. La pretemporada será el primer gran examen: Arruabarrena busca devolverle la confianza que tuvo en su mejor momento con la camiseta azul y oro y potenciarlo tácticamente para que vuelva a ser una opción versátil en el ataque.
La intención del cuerpo técnico es darle mayor libertad dentro del campo y encontrar la versión del jugador que llegó a ser considerado para la Selección Argentina. Si Zenón responde, podría recuperar terreno rápidamente en un plantel que necesita recambio ofensivo.
San Pablo ya había seguido de cerca al futbolista en el pasado y ahora volvió a aparecer como una alternativa concreta para su futuro. El conjunto brasileño busca reforzar su plantel y ve en Zenón una oportunidad de mercado: un jugador joven, con recorrido en Primera y con un presente que abarata su ficha respecto de los valores que manejaba hace un año.
Después de un período complicado, Zenón afronta una etapa decisiva. El regreso del Vasco puede abrirle una puerta inesperada, pero la decisión final dependerá del propio jugador: demostrar que todavía puede ser aquel futbolista desequilibrante que ilusionó a todo Boca.
