(BUENOS AIRES).- Boca busca destrabar la llegada del delantero David Romero y encontró en Jabes Saralegui la llave para avanzar en la negociación con Tigre, que ve con buenos ojos sumar al mediocampista que ya tuvo un préstamo en Victoria.
La operación por Romero todavía está en etapa de conversaciones, pero la dirigencia xeneize ya realizó las primeras consultas para conocer las condiciones de una transferencia que no aparece sencilla. En ese contexto, la inclusión de Saralegui dentro de la negociación es una de las alternativas que se analizan con mayor seriedad.
Saralegui es un volante surgido de las inferiores del club que dejó una buena imagen durante su préstamo en el Matador, donde sumó continuidad y logró afianzarse en Primera División. Tigre fue uno de los equipos que buscó contar nuevamente con sus servicios, lo que transforma al mediocampista en una pieza atractiva para cerrar el trato.
El hecho de utilizar al juvenil como parte de la operación le permitiría a Boca reducir las dificultades económicas de una transferencia exigente, además de darle al futbolista la chance de seguir jugando con regularidad en un entorno que ya conoce. Su paso por Victoria le dio rodaje y lo consolidó como un jugador con proyección, algo que el conjunto de Victoria valora especialmente.
La búsqueda de un nueve para el Xeneize
El interés por David Romero responde a una necesidad puntual del equipo: sumar variantes en ataque. Boca quiere incorporar un delantero que pueda competir por un lugar y ampliar las opciones del entrenador en una zona donde busca mayor profundidad.
Romero viene de destacarse en Tigre y su juventud despertó el interés de varios mercados, por lo que en el Xeneize saben que deberán negociar con cuidado para lograr un acuerdo favorable. La dirigencia conoce bien el contexto: el delantero es seguido de cerca y su pase no será barato.
Mientras tanto, Saralegui espera definir su futuro con la tranquilidad de tener contrato vigente y una cláusula elevada. Su continuidad no está asegurada en el plantel principal, pero su rendimiento fuera del club revalorizó su cotización y hoy es una carta que Boca puede jugar con inteligencia en el mercado.
La posibilidad de que el volante se transforme en una herramienta fuera de la cancha para conseguir al atacante que reclama el nuevo proyecto es, por ahora, el camino que más seduce en el Consejo de Fútbol. Las próximas jornadas serán clave para que la negociación avance y Boca consiga el refuerzo ofensivo que busca.
