(BUENOS AIRES).- Boca Juniors aguarda ofertas formales por dos juveniles que ya despertaron interés en Europa: el mediocampista Milton Delgado y el defensor Lautaro Di Lollo. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme sabe que pueden llegar propuestas antes del cierre del mercado y analiza cada escenario con cautela.
Delgado, mediocampista de 20 años, logró consolidarse en Primera y fue seguido de cerca por clubes como Inter de Italia, Bournemouth de Inglaterra y Besiktas de Turquía. Tiempo atrás también hubo sondeos de otras instituciones interesadas en conocer su situación contractual.
El volante despertó un interés particular por su edad, proyección y rendimiento. En Boca saben que Delgado tiene un enorme potencial de crecimiento y por eso no quieren desprenderse fácilmente. La postura de la dirigencia es esperar una propuesta que esté acorde al valor del futbolista y no aceptar cualquier negociación.
A eso se suma una mejora contractual que el mediocampista recibió como reconocimiento a su evolución y al rol que comenzó a tener dentro del plantel profesional. Junto a otros juveniles como Di Lollo, la intención del club fue asegurar su continuidad y evitar perder una pieza importante en condiciones desfavorables.
La situación de Di Lollo
Di Lollo, defensor central, tuvo una gran evolución y se convirtió en una alternativa importante dentro del equipo. Su juventud y sus actuaciones lo colocaron en el radar de equipos del exterior, especialmente porque los defensores argentinos son muy buscados en los mercados internacionales.
Sin embargo, la intención inicial de Boca es mantenerlo dentro del plantel. La dirigencia considera que el zaguero todavía puede aportar mucho desde lo deportivo antes de pensar en una salida. No descartan que llegue una oferta, pero la prioridad es sostenerlo y seguir dándole rodaje en Primera.
La política del club con sus juveniles
La situación de ambos jugadores refleja una realidad habitual en el fútbol argentino: los juveniles que logran consolidarse rápidamente pasan a ser observados por equipos europeos que buscan incorporar talento joven. Boca mantiene una política clara frente a este escenario: escuchar ofertas sin apurarse, defender el valor de sus futbolistas y tomar decisiones que beneficien tanto al club como a los propios jugadores.
En el club entienden que una venta puede ser beneficiosa si representa un ingreso importante, pero también saben que tanto Delgado como Di Lollo todavía tienen margen para seguir creciendo y convertirse en transferencias aún más relevantes en el futuro. La apuesta por proteger el patrimonio de los jugadores surgidos de Boca Predio sigue siendo una prioridad para la dirigencia.
Con un plantel que sumó experiencia con nombres como Leandro Paredes y que a la vez apuesta por sus jóvenes, el Xeneize deberá definir en las próximas semanas si alguna de sus promesas da el salto al exterior o continúa siendo parte del proyecto deportivo. El mercado europeo sigue atento, pero en Boca no hay apuro.
