DEPORTES

Cómo Guardiola le dijo no a Italia y abrió camino a Pirlo

 

El técnico catalán bajó el pulgar a la oferta de la FIGC; Andrea Pirlo asoma como el reemplazante.

 
Pep Guardiola
Pep Guardiola

(BUENOS AIRES).- “Gracias, me siento honrado, pero ahora mismo no me siento capaz”, contestó Pep Guardiola ante la propuesta que le acercaron Paolo Maldini y Leonardo para sumarse a la reestructuración de la selección de Italia. Guardiola venía de ponerle fin a un ciclo de diez años en el Manchester City y rechazó el ofrecimiento, lo que dejó a la Azzurra sin el golpe de timón que buscaba la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).

Maldini, director deportivo de la federación, y Leonardo, en rol de asesor, habían iniciado un operativo para seducir a Guardiola ni bien se confirmó su salida del club inglés. Allí levantó 20 títulos, entre ellos una Champions League y un Mundial de Clubes. La dirigencia italiana lo consideraba la pieza central de un proyecto a largo plazo con un objetivo de máxima: volver a clasificar a un Mundial, algo que el combinado nacional no consigue desde Brasil 2014.

Guardiola atendió los llamados con gentileza, analizó durante días la propuesta deportiva y económica, pero terminó bajando el pulgar. Además del deseo de tomarse un descanso para priorizar su vida personal y familiar, en su entorno señalaron que la dinámica de trabajo de una selección no encaja con su perfil. Obsesivo y meticuloso en el día a día, el técnico prefiere estar encima del plantel en la rutina de club, algo que se diluye en las ventanas internacionales.

Gianluigi Buffon también desestimó un regreso. El histórico arquero campeón del mundo en Alemania 2006 había sido contactado hace diez días para volver en un rol ejecutivo más activo, pero declinó la invitación. Buffon ya había dado un paso al costado de su puesto como jefe de delegación tras la derrota ante Bosnia en el repechaje que dejó a Italia afuera del último Mundial.

Andrea Pirlo, el elegido

Con el portazo de Guardiola consumado, la FIGC giró rápido hacia Andrea Pirlo. La periodista Elisabetta Esposito confirmó que el exvolante “aceptó convertirse en el nuevo director técnico” de la Azzurra. Maldini y Leonardo lo identificaron como el candidato ideal para un proyecto que apuesta a una renovación profunda: escucharlo, darle respaldo y enfocar la mirada en la formación de juveniles durante un proceso de ocho a diez años.

Pirlo, de 47 años y campeón del mundo en 2006, asumirá su quinta experiencia como entrenador y la primera al frente de un seleccionado nacional. Su contrato se extendería hasta el Mundial 2030 y su salario rondaría el millón y medio de euros, con posibilidad de aumentos por objetivos. Actualmente dirigía al United FC de los Emiratos Árabes Unidos, luego de pasos previos por Sampdoria, Karagümrük y Juventus.

En la federación se preparan para cerrar el acuerdo durante el fin de semana y esperan que el anuncio oficial sea inminente. Mientras tanto, otros nombres de peso como Carlo Ancelotti y Roberto Mancini habían sonado en la danza de candidatos, pero la decisión final recayó en quien fuera el cerebro de aquel mediocampo que conquistó la Copa del Mundo en Berlín.