(BUENOS AIRES).- “Estuvo mal eso, porque era elegir el éxito o elegir… y yo elegí lo que supuse que iba a estar bien”. Con esa autocrítica, Karina La Princesita relató la perturbadora historia que vivió después de lanzar “Con la misma moneda”, el hit que la instaló en la cima de la música tropical en 2010. La cantante hizo la revelación en el programa Otro día perdido, donde Mario Pergolini la entrevistó sobre el trasfondo de uno de sus mayores éxitos.
La artista contó que, antes de grabar el tema, se lo había mostrado a un pastor de su iglesia cristiana. “Yo iba a la iglesia cristiana y le muestro al pastor la canción que iba a hacer…”, recordó Karina La Princesita, y ante la pregunta que le hizo Pergolini sobre el motivo, admitió: “No, no sé por qué se la mostré”. La reacción del religioso fue una advertencia directa: “Fijate, porque estás incitando a que la gente…”.
Creer o reventar: Karina reveló que un pastor le dijo que no cantara Con la misma moneda, ella ignoró el consejo y tuvo un increíble accidente.#OtroDíaPerdido pic.twitter.com/3BOuSqK8jC
— OTRO DÍA PERDIDO (@otrodiaperdidok) July 11, 2026
A pesar del llamado de atención, Karina La Princesita decidió seguir adelante con el lanzamiento. El tema formó parte del disco homónimo que ese año le valió varios premios, entre ellos un Carlos Gardel y la masividad que la consagró. Sin embargo, con el tiempo reconoció que aquella elección no la dejó del todo tranquila: “Estuvo mal eso, porque era elegir el éxito o elegir… y yo elegí lo que supuse que iba a estar bien”.
El fenómeno que desató la canción incluyó un gesto que se volvió emblema del público: los cuernitos con la mano. “Yo no lo hacía, la gente sola lo hizo”, aclaró la artista, despegándose de aquella seña que los fanáticos adoptaron espontáneamente en cada presentación. La canción se volvió un éxito rotundo y el gesto quedó asociado para siempre a Karina La Princesita.
“Eran justo estos dos dedos”
Tiempo después, un accidente puso a prueba esa historia. “Tuve un accidente, me lastimo mucho la mano y el médico me dice: ‘Va a haber que extirparte los dedos, se te cortaron los nervios’, y eran justo estos dos dedos”, relató mientras mostraba el índice y el meñique, los mismos que se usan para hacer los cuernitos.
Cuando estaba por entrar al quirófano, un roce fortuito con una lapicera cambió el diagnóstico. “Voy a firmar y cuando me pasa la lapicera me roza y yo digo ¡ay!, y me dice: ‘¿Qué pasa?’. Y le digo que me dio electricidad. Y me dice que si tenés cortado del todo los nervios no te tiene por qué dar electricidad. Me empezó a tocar los dedos y me daba electricidad. Él usó la expresión de que no entiende de qué forma los nervios estaban unidos o se estaban regenerando, no sé”, detalló Karina La Princesita. La amputación quedó descartada.
La propia cantante interpretó el episodio como una señal que conectó directamente con la advertencia de aquel pastor. “Entonces yo, creyente, porque hay gente que no lo entiende, siento que aprendí una lección”, cerró.
