(BUENOS AIRES).- “Para mí es un sueño representar a Argentina y un orgullo vestir esta camiseta tan hermosa. Desde muy chiquito que lo sueño y ojalá pueda estar a la altura todas las veces que me toque”, expresó Stephen “Kiki” Ramos en diálogo con la AFA, después de marcar su primer gol con la Selección Argentina Sub 17. El delantero de Vélez, nacido en Haití y adoptado por una familia argentina, le dio el empate 1-1 a Ecuador este jueves en el estadio León Kolbowski de Atlanta, en el segundo amistoso preparatorio para el Mundial de Qatar.
El equipo de Diego Placente arrancó abajo en el marcador por un tanto ecuatoriano en la primera parte. En el complemento, Ramos —que esta vez fue titular— capturó una pelota en el área y definió para el 1-1 definitivo. El encuentro se disputó a puertas cerradas, igual que el primer choque entre ambas selecciones.
La historia de Kiki Ramos con la Selección Argentina Sub 17 había comenzado apenas 48 horas antes, el martes pasado, cuando ingresó desde el banco en el triunfo 2-1 en el estadio Néstor Díaz Pérez de Lanús. Ese día los goles argentinos los anotaron Benjamín Vallejo y Facundo Salinas, sus compañeros en Vélez, pero la noticia fue su estreno con la camiseta albiceleste, el primero de un pibe que llegó al país con meses de vida.
Una historia de adopción y sueños
Nacido el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, Haití, Stephen Ramos fue adoptado por una familia argentina tras el terremoto de 2010 y llegó a Buenos Aires a los ocho meses. “Mis primeros recuerdos con una pelota son jugando en la plaza de mi barrio con mi mama cuando tenía apenas dos años”, contó el propio jugador. A los seis años, un vecino e hincha de Vélez lo descubrió en un picado y lo llevó a probarse al club de Liniers; no salió más de “La Fábrica”.
A los 17 años se destaca en la Sexta División bajo la dirección de Héctor Manfredi. “Soy un jugador rápido, me gusta encarar a los rivales, e intento hacerme fuerte en los duelos uno contra uno y llegar seguido al gol”, se definió. En los pasillos de la Villa Olímpica lo apodan Kiki por su parecido estilístico con Kylian Mbappé y lo comparan con Vinícius Jr. por su potencia y zancada larga.
Después del empate ante Ecuador, Ramos admitió que el gol le provocó una “sensación hermosa” y que lo primero que le vino a la mente fueron su familia y sus amigos. “En Vélez quiero seguir sumando minutos, aprendiendo y haciendo goles. Y en la Selección Argentina, dar lo máximo de mi para poder ser tenido en cuenta para el Mundial Sub-17 que se jugará en noviembre”, señaló.
La Selección Argentina Sub 17 ya tiene puesto el foco en esa Copa del Mundo, que se disputará en Qatar entre el 19 de noviembre y el 13 de diciembre con 48 equipos. El conjunto de Placente integrará el Grupo C junto a Dinamarca, Mozambique y Australia, y con estos dos amistosos ante Ecuador cierra su preparación inmediata. El debut goleador de Kiki Ramos le agrega una pieza nueva al sueño mundialista.
