(BUENOS AIRES).- "Finalmente, la jueza italiana autorizó la firma de los pasaportes de mis hijas. Para quienes saben leer entre líneas, esta resolución es, en realidad, la mejor noticia que podía recibir", expresó Mauro Icardi este viernes 31 de julio, poco después de que la Justicia italiana habilitara la emisión de los pasaportes de Francesca e Isabella sin necesidad del consentimiento paterno. La decisión desató interpretaciones contrapuestas: mientras Wanda Nara la celebró como un triunfo para traer a las nenas de vuelta a la Argentina, el futbolista salió a marcar la cancha con un mensaje que apunta en la dirección opuesta.
Wanda Nara había sido la primera en reaccionar. A través de su cuenta de Instagram, la empresaria publicó: "La jueza italiana acaba de resolver a favor de mis hijas, no se necesita el consentimiento del padre para tener el pasaporte y volver a la Argentina". Y agregó, con una bandera argentina: "Se hizo justicia también en Italia. Tendrán solo la firma de la madre para tener el pasaporte que les 'robaron'. Pronto volvemos a casa".
Horas más tarde, Mauro Icardi difundió un comunicado en el que, lejos de lamentar el fallo, lo calificó como "la mejor noticia que podía recibir". El delantero explicó que, para quienes lean entre líneas, la resolución favorece su postura en el proceso de restitución internacional, que sigue abierto. "Hoy se encuentra en curso un proceso de restitución internacional de dos menores", contextualizó.
Mauro Icardi reafirmó entonces su oposición a que Francesca e Isabella se instalen en el país y lanzó una dura crítica al sistema judicial argentino. "Como padre, hace ya dos años que sostengo una misma postura: me opongo a que mis hijas vivan en Argentina, sometidas a una justicia que ha demostrado ser ineficaz y condicionada por intereses que poco tienen que ver con la imparcialidad que debería garantizar", manifestó.
El futbolista también dejó en claro que no piensa firmar ninguna documentación que contradiga sus principios. "Firmar esos documentos implicaría actuar en contra de los principios que vengo defendiendo desde el primer día y de la lucha que sostengo, desde hace dos años, por el bienestar, la protección y el futuro de mis hijas", sostuvo.
Y remató con un mensaje que buscó correr el eje de la pelea entre adultos: "Porque, por encima de cualquier conflicto, estrategia o interés de los adultos, ellas son lo único que verdaderamente importa en toda esta situación".
La resolución de la jueza italiana no frena el proceso de restitución internacional, que continúa su curso. El fallo, celebrado por ambas partes pero con lecturas completamente opuestas, deja abierta la definición sobre dónde vivirán las dos nenas, un asunto que seguirá debatiéndose en los tribunales mientras se desarrolla la causa que Mauro Icardi impulsa desde 2024.
