(BUENOS AIRES).- “Le afanaron los pasaportes, entre otras cosas, por los estuches de Louis Vuitton”, contó un participante de América TV y resumió así la teoría del entorno de Mauro Icardi sobre el robo que denunció Wanda Nara. El círculo del futbolista califica el episodio como una “fábula”.
La versión que instalaron los allegados al delantero es que los ladrones no iban detrás de la documentación, sino de los costosos portadocumentos que la empresaria mostró la semana pasada en redes sociales. “No importaba el documento, sino el portadocumento, el estuche”, señaló otro participante del debate televisivo. “Cada estuche vale una luca y media”, precisaron en el piso.
Desde el entorno de Mauro Icardi también apuntaron contra la mediática por exhibir artículos de lujo. “Culpa de Wanda, culpa de ostentar como si ellos de aquel lado”, lanzó un panelista. La crítica es que justamente ese tipo de posteos en redes sociales habría motivado el ingreso de un grupo comando a la vivienda. “Hace posteos y por eso ingresan a la casa”, agregaron.
En el programa de América TV se deslizó, además, la posibilidad de que la denuncia de Wanda Nara no sea más que una maniobra para desviar la atención. “¿Distraer? Sí, distraer”, fue el breve intercambio entre los integrantes de la mesa, sin precisar de qué asunto querría desviar el foco.
Esta no es la primera vez que el entorno legal de Mauro Icardi descarta de plano las acusaciones de la conductora. Según recordó uno de los presentes en el estudio, cada vez que sucede algo el círculo del futbolista repite que es mentira y que ella inventa todo, en un relato que recarga tintas contra los allegados a Wanda Nara y deja en claro que la pareja arrastra un historial de disputas públicas.
Por ahora, la denuncia policial por el robo sigue en pie. Wanda Nara mantiene su versión y la investigación judicial continúa en Italia, donde ocurrió el episodio. Mientras tanto, el ida y vuelta mediático entre ambos bandos no concede tregua.
La hipótesis de la “fábula”, sostenida por el círculo de Mauro Icardi, introduce un nuevo capítulo en la guerra sin filtros que estalló tras la separación. A la espera de novedades concretas, el caso ya tiene un componente tan llamativo como las fundas de lujo que, según este relato, fueron el verdadero botín.
