(BUENOS AIRES).- La pulseada entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo suma un nuevo capítulo en el Mundial 2026, el torneo que vuelve a poner frente a frente los números de dos trayectorias irrepetibles. Mientras el rosarino busca su segunda consagración con la Selección Argentina, los registros históricos en Copas del Mundo confirman por qué su leyenda sigue agigantándose.
A pura eficacia, Lionel Messi se transformó en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Acumula 21 goles en 5 torneos distintos y no le da respiro a sus perseguidores. Cristiano, con 11 goles en 6 Copas del Mundo, se mantiene lejos en ese rubro aunque tiene una marca que nadie le puede discutir: es el único futbolista que anotó en seis ediciones distintas.
La diferencia también es contundente en juego colectivo. Lionel Messi repartió 12 asistencias y jugó 33 partidos mundialistas, contra las 2 asistencias y los 27 encuentros de Cristiano. El capitán argentino ganó más de una veintena de partidos, mientras que el portugués festejó 11 victorias, con 8 empates y 8 derrotas. Su debut en la Copa del Mundo fue ante Serbia y Montenegro en Alemania 2006, el mismo día que marcó su primer gol mundialista. Cristiano, en cambio, se estrenó ante Irán en la primera fecha de ese mismo torneo y convirtió su primer tanto frente a Angola en su segundo partido.
En el presente inmediato, el Mundial 2026 expone dos realidades contrastantes. Lionel Messi lidera la tabla de goleo con 8 goles (igual que Kylian Mbappé) y registra 4 asistencias, lo que le da 12 participaciones de gol en el certamen. Cristiano ya quedó eliminado con Portugal frente a España. Aun así, el luso agrandó su leyenda en la fase de grupos al marcarle a Uzbekistán y convertirse en el primero en anotar en seis Mundiales diferentes.
Con las eliminatorias y los amistosos en el medio, la rivalidad se extiende más allá de la Copa del Mundo. Cristiano es el máximo goleador histórico de selecciones con 146 goles en 233 partidos. Lionel Messi, que llegó a los 125 en 203 encuentros con la Albiceleste, le descuenta de a poco. A nivel carrera absoluta, el portugués acumula 976 gritos y el argentino 920. Ambos comparten un récord que parecía imposible hace algunos años: son los únicos futbolistas que disputaron seis Copas Mundiales.
Aunque la comparación numérica parece interminable, hay un capítulo que quedará en blanco. En dos décadas de vigencia compartida, nunca se enfrentaron en un Mundial. Ese cruce, que hoy parece imposible de concretar, es el borde perfecto para una rivalidad que se sostiene sobre estadísticas, récords y el debate eterno que divide al mundo del fútbol.
La próxima estación para Lionel Messi será la semifinal ante Inglaterra, donde el 10 puede seguir agrandando su plusmarca de 21 tantos y poner a la Argentina a un paso de otra final. Para Cristiano, la eliminación temprana cierra su participación en un torneo que, aun sin el cruce soñado, dejó nuevos números para el debate.
