(BUENOS AIRES).- Mundial 2026 definirá a su primer finalista cuando la Selección Argentina enfrente a Inglaterra en una semifinal que reedita la rivalidad más caliente del fútbol mundial. El último antecedente por Copas del Mundo entre ambos se remonta al recordado duelo del Mundial de México 1986, un partido que sigue grabado en la memoria de los hinchas.
Esa tarde dejó uno de los capítulos más emblemáticos de la historia de los mundiales y encendió una chispa que cada cruce entre argentinos e ingleses vuelve a encender. El antecedente más reciente, sin embargo, fue un amistoso disputado en 2019 que terminó igualado 2-2 y reflejó la paridad que hoy vuelve a estar en juego.
En aquel partido, Lionel Messi fue determinante para remontar el marcador y lideró a la Albiceleste en los momentos de mayor presión. Por el lado inglés, Harry Kane y Raheem Sterling marcaron diferencias y confirmaron el crecimiento de un plantel que hoy aspira a su primera estrella mundial.
Con Lionel Scaloni en el banco de suplentes, Argentina llega a esta instancia con una base consolidada y la jerarquía de quienes ya saben jugar finales. Del otro lado, Inglaterra apuesta a su potencia física y a un recambio generacional que se impuso con autoridad en el camino a semifinales.
El contexto es completamente distinto al del amistoso de 2019. Ahora está en juego nada menos que el pase a la final del Mundial 2026, una instancia que no permite distracciones y en la que cada detalle puede inclinar la balanza. El equipo dirigido por Scaloni llega con experiencia en instancias decisivas, mientras que los ingleses confían en el recambio que vienen sosteniendo en los últimos años.
El recuerdo de aquel empate sirve como advertencia: la igualdad entre ambos es tal que cualquier error se paga caro. Pelota parada, transiciones rápidas y la eficacia en las áreas serán determinantes en un duelo que se espera de alto voltaje.
Argentina e Inglaterra arrastran una rivalidad histórica que incluye partidos memorables en Copas del Mundo. Desde el recordado duelo en México 1986 hasta enfrentamientos más modernos, cada choque entre ambos tiene un condimento especial que lo convierte en uno de los más esperados por los hinchas.
Ahora vuelven a verse las caras en un Mundial 2026 que entrega una semifinal sin margen de error. No se trata de un amistoso ni de un cruce menor: el pase a la final define mucho más que un resultado, suma un nuevo capítulo a una rivalidad que el mundo del fútbol sigue con atención y que promete emociones fuertes hasta el último minuto.
