(BUENOS AIRES).- “Yo creo que todavía no me amaron como amo yo. Por eso no me rindo. He ido teniendo maridos, novios, todo…”. Con esa declaración, Pampita abrió una charla íntima con Martín Bossi y dejó al descubierto su costado más romántico y la vara altísima que pone en el amor. La conductora fue sin filtros al hablar de lo que espera de una pareja.
La modelo remarcó que pretende que la amen “al ciento por ciento” y no disimuló su rechazo a los vínculos sin exclusividad. Cuando Bossi describió relaciones en las que el sexo iba por separado, Pampita reaccionó con dureza: “Ah, era un horror. O sea, arrancar así. Para un romántico es como…”.
Frente a la frontalidad de la conductora, el actor y humorista recogió el guante y reconoció sus propias falencias. “Yo he sido un… gran fabulador en el amor. No era un tipo valiente para enfrentar a mis amores y decir: ‘Yo quiero vivir el amor así’”, admitió. Y profundizó: “Así como aquellos que dejan el alcohol, las drogas o el juego, yo dejé la mentira… Y cuando empecé a decir la verdad me quedé muy solo. Yo he sido infiel, Caro”.
Bossi repasó el momento más oscuro de su vida, un “ACV espiritual” que sufrió a los 39 años tras la muerte de su padre y una separación. “Estaba devastado. Le pedí, por favor a Dios, para que hable con mi papá porque no sabía cómo seguir”, recordó. Esa crisis lo marcó a fuego antes de retomar la fe.
El ingreso al teatro llegó de la forma más insólita y escondía una infidelidad. Una novia de Lomas de Zamora le revisó un jean buscando pruebas de un engaño y encontró un papel con las siglas “EFA”. “Cuando le estoy por confesar la verdad de quién estaba enamorado y que sí, que estaba saliendo con dos chicas a la vez, ella me dice: ‘¿Quién es EFA?’. Llama y le dicen ‘Escuela de Formación Actoral’”, relató. Así, guiado por Víctor Laplace, empezó a estudiar actuación.
En su juventud, el artista tuvo que sostener a su madre y a su hermana de 14 años dando clases de tenis y rompió mandatos familiares para seguir su vocación. “Fue muy duro tener que sostener una familia hasta que decidí desobedecer y empecé a estudiar actuación… Es que yo creo que la desobediencia es la base del éxito”, reflexionó.
Más allá de los errores del pasado, Bossi dejó una definición que dialoga con la exigencia romántica de la conductora. “Si hoy me enamoro y ese amor requiere de exclusividad, yo no me pierdo un amor por esa puta costumbre”, aseguró. La confesión cerró un ida y vuelta en el que Pampita dejó claro que no negocia su ideal: ser amada con la misma intensidad con la que ella ama.
