(BUENOS AIRES).- “No sé si voy a seguir”, dijo Leandro Paredes apenas regresó a Boca Juniors, después de confirmar que jugó el Mundial con una lesión en las costillas que le dificultaba hasta respirar. La frase sacudió el arranque de su segunda etapa en el club y abrió un interrogante enorme sobre su futuro en la Selección Argentina.
El mediocampista rompió el silencio tras la derrota en la final del Mundial ante España y detalló el calvario físico que atravesó durante el torneo. Paredes contó que disputó varios partidos con una molestia importante en las costillas que lo limitó en acciones básicas dentro de la cancha, como respirar con normalidad.
Ese desgaste físico se sumó al mazazo anímico de perder la final y aceleró su regreso al país. El volante se incorporó rápido a Boca Juniors, aunque los cuidados sobre su cuerpo se volvieron una prioridad absoluta en los primeros días de trabajo en el club.
No es un caso aislado: tras la final, varios referentes del plantel también expresaron dudas sobre seguir representando a Argentina, en un clima de fin de ciclo para una generación histórica. Paredes fue una pieza importante en el ciclo exitoso reciente, donde la Selección consiguió títulos y protagonismo internacional, y su posible salida marcaría otro golpe para un equipo que podría entrar en una etapa de renovación.
La confesión sobre la Albiceleste fue lo que más impactó. Rodeado del lógico agotamiento emocional que dejó el certamen, Paredes admitió que no tiene certezas sobre su permanencia en el seleccionado y que necesita tiempo para evaluar su decisión. Las dudas del volante sobre su continuidad pusieron en pausa una trayectoria que hasta ahora parecía firme con la camiseta nacional.
Boca Juniors lo considera una pieza clave no solo por su calidad futbolística, sino también por el liderazgo que ejerce dentro del vestuario. El club confía en que el reencuentro con La Bombonera sea el trampolín para su mejor versión y será fundamental para su recuperación física, además de ayudarlo a recuperar ritmo tras un Mundial tan exigente.
La primera muestra llegó rápido. Su actuación reciente en la Copa Sudamericana ya dejó señales positivas. Incluso con las molestias post-Mundial a cuestas, Paredes demostró que puede marcar diferencias y manejar los tiempos del equipo.
El presente de Paredes tiene un solo destino mientras define qué camino tomar con la camiseta nacional: recuperar ritmo y alegría en Boca. La decisión sobre su futuro en la Selección Argentina quedará para más adelante, cuando el cuerpo y la cabeza terminen de sanar las secuelas de un Mundial jugado al límite.
Por ahora, no hay respuestas definitivas, pero sus palabras dejaron en claro que se vienen semanas de decisiones importantes para uno de los referentes del fútbol argentino.
