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Boca: Arruabarrena cambia los premios y Paredes lo respalda ante el plantel «Solo por títulos»

 

El Vasco endurece las condiciones y el campeón del mundo apoya la medida.

 
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(BUENOS AIRES).- “Mientras él sea el entrenador de Boca, los premios económicos estarán vinculados únicamente a la obtención de títulos”, les comunicó Rodolfo Arruabarrena a sus jugadores. La decisión sacudió al vestuario de Boca y encontró un respaldo inmediato en Leandro Paredes, quien asumió su rol de referente y avaló la medida ante el grupo.

El entrenador busca instalar una nueva mentalidad dentro del plantel y la medida sobre los incentivos va en esa línea. Arruabarrena considera que vestir la camiseta del club implica una exigencia permanente y que el reconocimiento económico debe llegar solo cuando el equipo levanta un trofeo. La vara quedó planteada: no alcanza con ganar partidos aislados ni cumplir objetivos parciales. El mensaje apunta directo a reforzar la idea de que el objetivo principal del club debe ser salir campeón.

Paredes tomó la palabra en representación de sus compañeros y respaldó la postura del técnico. El mediocampista campeón del mundo, con experiencia en Europa y en la Selección Argentina, entendió que la medida refleja la responsabilidad de jugar en Boca. Su trayectoria lo convirtió rápidamente en una voz autorizada dentro del grupo, y su intervención fue una señal fuerte para Arruabarrena, que necesita el apoyo de los referentes para consolidar el cambio de cultura que pretende imponer.

Juan Román Riquelme ya había marcado el tono de esa exigencia. El dirigente remarcó que Boca siempre debe intentar llegar hasta el final de todas las competencias y que cuando no se consigue un título tiene que doler y servir como aprendizaje. La sintonía entre dirigencia y cuerpo técnico es total: ambos empujan hacia un club acostumbrado a pelear en los últimos partidos del año.

Arruabarrena quiere un grupo que entienda que cada encuentro es definitorio. Por eso la llegada de futbolistas de jerarquía como Paredes y Álvaro Montero fue pensada para elevar la exigencia interna y contagiar a los más jóvenes. La idea es que la ambición de salir campeón no quede en un discurso, sino que se traduzca en la dinámica diaria del plantel profesional.

Paredes ya había mostrado liderazgo dentro de la cancha. En el debut por la Copa Sudamericana ante O’Higgins fue una de las figuras del equipo, manejó los tiempos del partido y volvió a recibir la ovación de La Bombonera. Ahora, además, empieza a tener un papel central fuera del campo de juego: su palabra tiene peso entre los compañeros y su respaldo ayuda a consolidar la idea que encabeza el Vasco.

El mensaje bajó con claridad y el plantel dio el visto bueno. Arruabarrena ya marcó diferencias puertas adentro y encontró en Paredes un aliado para transmitir la nueva vara. Boca se prepara para una temporada donde la única medida de éxito será volver a gritar campeón, y el entrenador dejó en claro que los resultados serán los que determinen si este nuevo ciclo logra consolidarse.