(BUENOS AIRES).- Blanca Mayandia, la cocinera especialista en freidora de aire de elGourmet, compartió una receta de brownie húmedo que es pura tentación. Con pocos ingredientes y menos de media hora de cocción, tenés un postre ideal para cualquier momento.
La preparación es súper sencilla y no necesitás prender el horno, porque todo se resuelve en la airfryer. La receta salió en su programa «Blanca cocina con Air fryer» y es perfecta para cuando te pinta un antojo dulce pero no querés pasar horas en la cocina.
Ingredientes
150 g de chocolate negro (mínimo 75% cacao)
100 g de manteca
120 g de azúcar (blanca, morena o mezcla)
2 huevos
60 g de harina de trigo
15 g de cacao en polvo (2 cucharadas rasas)
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 pizca de sal
40 a 50 g de nueces troceadas (opcional)
Manteca extra o spray desmoldante para el molde
Helado de vainilla para acompañar
Troceá el chocolate y derretilo junto con la manteca a baño maría o en el microondas, hasta lograr una crema lisa. Dejalo templar unos minutos mientras avanzás con el resto.
En un bol grande, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee un poco y se vuelva algo espesa. Sumale la esencia de vainilla y después incorporá el chocolate derretido de a poco, mezclando con varillas o espátula hasta integrar todo.
Tamizá sobre esa preparación la harina, el cacao y la pizca de sal. Integrálos con movimientos suaves y envolventes, justo hasta que no veas restos secos, pero sin batir de más. Si te gusta con frutos secos, es el momento de agregar las nueces troceadas y repartirlas con una mezcla rápida.
Engrasá un molde apto para freidora de aire y, si querés, forralo con papel de horno. Volcá la masa, alisá la superficie y cociná en la airfryer a 160 °C durante 18 a 22 minutos, según el grosor y tu modelo. El punto justo lo comprobás pinchando con un palillo: tiene que salir manchado, sin que el centro se vea líquido.
El toque maestro viene después: dejalo enfriar en la heladera al menos 4 horas. Ahí alcanza la textura perfecta para cortarlo sin que se desarme. Antes de servir, podés calentarlo apenas y acompañarlo con una bocha de helado de vainilla.
La clave de esta receta es no apurar el reposo en frío; Blanca Mayandia asegura que esas cuatro horas hacen la diferencia. Probala y vas a ver cómo un postre tan simple se vuelve adictivo.
