ESPECTÁCULO

Medialunas de emergencia: la receta exprés y fácil sin amasar

 

Sin larga espera ni amasado tradicional.

 
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(BUENOS AIRES).- Totalmente caseras y con gustito a manteca, llevan menos tiempo de leudado y tienen un truco para que salgan increíbles.

Gabo Ares, más conocido en redes como @yorugua_cocina, compartió una receta que va directo al corazón del domingo a la tarde. “¿Quién no quiere una medialuna el domingo a la tarde?”, se preguntó Marisa Cortéz, la periodista que difundió esta preparación de emergencia. La respuesta está en la mesada de tu casa, con menos harina de la que creés y sin tener que esperar horas.

Las medialunas de emergencia llevan ese nombre porque acortan los tiempos de leudado sin sacrificar la textura suave y ese dejo a manteca que las vuelve adictivas. En una hora y media las tenés listas para comer, contra las tres horas o más que puede demandar una receta tradicional. Ideales para cuando cae un antojo de último momento y no querés ni llamar al delivery ni salir para la panadería.

INGREDIENTES

  • 500 g de harina 0000

  • ½ cdta de sal

  • 80 g de azúcar

  • 7 g de levadura seca

  • 1 huevo

  • 250 ml de agua tibia

  • 80 g de manteca a punto pomada (para el empaste)

  • Mermelada o miel (para pintar)

Poner en un bowl grande la harina, la sal y el azúcar y mezclar bien. Hacer un hueco en el centro, colocar la levadura y agregar la mitad del agua tibia —no caliente, ese detalle es clave—. Incorporar el huevo y el resto del agua, mezclar hasta unir y después pasar a la mesada para amasar hasta que se forme un bollo liso.

Acá viene el primer diferencial: en lugar de dejar levar la masa, se la deja descansar apenas 15 minutos. Después se estira bien finita sobre la mesada, dándole forma de rectángulo como si fuera una masa de tarta. Toda la superficie se cubre con los 80 g de manteca a punto pomada, se enrolla por el lado más largo y ese rollo se corta a la mitad.

Cada mitad se estira un poco con las manos desde los extremos y después con palo de amasar, hasta formar rectángulos largos de unos 10 a 12 centímetros de alto. Ese trabajo de empaste y estirado es lo que le da a la masa una suavidad especial. Después se cortan los triángulos y se arrollan desde la base ancha para darles la clásica forma de medialuna.

Las medialunas van a una asadera y recién ahí se dejan levar tapadas. En alrededor de 40 minutos ya están listas para el horno. Antes de meterlas, se pintan con huevo batido para que tomen un dorado intenso. Se hornean a 200 °C durante 15 a 20 minutos.

El toque final que las saca de la media: ni bien salen, pintarlas con mermelada aligerada con un poquito de agua caliente o directamente con miel. Las tenés que probar sí o sí.