(BUENOS AIRES).- Jimena Monteverde es una de las cocineras más importantes y queridas de la Argentina. Siempre pendiente de lo que necesita su gente, comparte recetas que resuelven el día a día con practicidad y mucho sabor. Esta vez, metió mano en un clásico de la merienda y propuso una vuelta de tuerca que sorprende: la pasta frola crumble.
La pasta frola es ese abrazo tibio que acompaña los mates del fin de semana. Pero la versión de Jimena no es la de siempre: acá no hay enrejado ni palote, sino un arenado suelto que va directo al horno y termina con una textura crocante y rústica. Ideal para cuando el antojo apura y las ganas de cocinar no se llevan bien con el amasado.
Ella decidió darle un giro a la preparación tradicional al reemplazar la tapa de masa estirada por un crumble que se hace integrando los ingredientes con los dedos, sin esfuerzo y en pocos minutos. El resultado es una tarta más liviana en su manipulación pero con una presencia bien contundente.
INGREDIENTES
360 g de harina 0000
180 g de manteca
150 g de azúcar
1 huevo
1 cdta de polvo de hornear
1 pizca de sal
Ralladura de 1 limón
Esencia de vainilla a gusto
Dulce de membrillo a gusto

Para arrancar, poné en un bowl la manteca, el azúcar y la harina. Con las yemas de los dedos, mezclá hasta obtener un arenado parejo. Sumá el huevo, la ralladura de limón y la vainilla, y seguí integrando de a poco hasta que quede un arenado grueso. La clave es no amasar: si te pasás de trabajador, perdés la textura suelta que define a esta pasta frola.
Colocá una base de esa mezcla en una fuente para horno, presionando suavemente para cubrir el fondo y los bordes. En otro bowl, ablandá el dulce de membrillo con un chorrito de agua caliente y aplastalo con un tenedor hasta que quede bien cremoso. Distribuilo sobre la base con cuidado de no arrastrar mucho el arenado.
Cubrí el relleno con el resto de la mezcla crumble, bien suelta, sin apretar. Llevá la fuente al horno precalentado a 180 °C y cocinala durante 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crocante. El calor va a fusionar el dulce con esa lluvia de masa y el aroma te va a anticipar lo que se viene.

El tip de Jimena es tan simple como efectivo: cuanto más suelto quede el crumble, más crocante va a ser el bocado final. Una vez fría, cortala y acompañala con un buen mate. Una receta simple que se vuelve adictiva. Las tenés que probar sí o sí.

