ESPECTÁCULO

Ideal para el invierno: sopa de calabaza y jengibre lista en 20 minutos

 

Crema aterciopelada con un toque picante que reconforta.

 
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(BUENOS AIRES).- «Hay tardes de invierno en las que ni el café ni el mate alcanzan para entrar en calor», dice la introducción de esta receta de sopa de calabaza y jengibre. Cremosa, liviana y con un toque picante que reconforta desde la primera cucharada, se prepara en menos de media hora y con ingredientes que casi siempre están en la heladera.

La combinación de la dulzura del zapallo con el jengibre fresco la convierte en una opción perfecta tanto para una entrada como para una cena ligera. A diferencia de otras sopas, no necesita horas de hervor: en solo 20 minutos la calabaza ya está tierna y lista para procesar, y el resultado es una crema aterciopelada que levanta cualquier tarde fría.

El secreto de esta receta está en el equilibrio entre el dulzor natural del vegetal y el picor suave del jengibre, que le da carácter sin invadir. Además, la crema de leche aporta esa untuosidad que la vuelve irresistible sin ser pesada.

Ingredientes

  • 1 kg de calabaza

  • 1 cebolla

  • 2 cm de jengibre fresco

  • 500 ml de caldo de verdura

  • 100 ml de crema

  • Sal y pimienta a gusto

Rehogá la cebolla picada y el jengibre rallado en una olla con un poco de aceite hasta que transparenten. Sumá la calabaza cortada en cubos y el caldo de verdura, y cociná todo a fuego medio durante 20 minutos, hasta que el zapallo esté bien tierno.

Retirá del fuego y procesá la mezcla con minipimer o licuadora hasta que quede una textura lisa y sin grumos. Volvé la preparación a la olla, incorporá la crema de leche y calentá unos minutos más sin que hierva; ajustá la sal y la pimienta a tu gusto.

El toque final de la receta es el que la distingue: serví la sopa bien caliente con un puñado de semillas tostadas por encima. Le aportan un crocante que contrasta con la suavidad de la crema y suma un sabor tostado imperdible.

Si estás buscando una alternativa al café de la tarde que además te deje satisfecho, esta preparación se vuelve adictiva. Una vez que la probás, va a ser tu salvavidas cada vez que baje la temperatura.